Frases para ciudadanos:

"Todos hemos nacido iguales, y los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados". (J.F. Kennedy).

"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)

lunes, 21 de diciembre de 2009

Iñaki Ezkerra: 'El metrobarómetro'

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El silencio se disimula en la sociedad vasca con ambigüedad calculada

Aunque cada vez es más frecuente en España, no se puede acusar a alguien de una cosa y de la contraria. Leo los últimos datos del Euskobarómetro y no me acaba de quedar claro a qué se debe la presunta falta de confianza en el Gobierno de Patxi López que ese autóctono, identitario y noble instrumento medidor ha detectado en el 71% de los vascos. No me queda claro si esos ciudadanos se sienten defraudados por el déficit o por el superávit de nacionalismo en la política socialista, por que el cambio vasco ha cambiado muchas cosas o por que no ha cambiado nada. Que estén igualmente descontentos constitucionalistas y nacionalistas es algo que resulta extraño, pero que, además, estén descontentos por el mismo motivo es algo sencillamente imposible. Yo creo que la asignatura de Lógica no sólo debe volver a las escuelas sino también a las universidades y a los departamentos de Sociología de éstas para que interpreten los números de los sondeos y las encuestas según las leyes tradicionales y racionales del silogismo.

Yo es que creo que tiene bastante razón el portavoz parlamentario del PSE, José Antonio Pastor, cuando echa de menos «una mayor concreción» en las preguntas del balance semestral que ha formulado en su encuesta el Euskobarómetro y cuando apunta que «la única actuación concreta sobre la que se ha pedido opinión, como es la retirada de carteles de apoyo al terrorismo, ha obtenido un respaldo mayoritario de los ciudadanos». Y ya lo que me deja todavía más desconcertado es que, después de esa respuesta, le ganen a Patxi, en la valoración de líderes, Ibarretxe y Ezenarro, como si ambos hubieran sido adalides de semejante extinción iconográfica y se hubieran distinguido por ir por las calles vascas con el cubo de agua enjabonada y la fregona en ristre.

La concreción es lo menos que se puede esperar de un barómetro, sea 'eusko', 'euro' o indio. Para eso es 'metro', para medir con exactitud y ser asimismo preciso en señalar qué es lo que mide exactamente. Un barómetro que tuviera borrosas las medidas y del que no se supiera si mide la presión atmosférica o la de los neumáticos sería una cosa indefinida; sería un 'metrobarómetro'. Sería uno que va por la vida de barómetro pero menos. Uno comprende, en fin, que es difícil la tarea de hacer preguntas en la calle y obtener un mínimo grado de concreción en las respuestas dentro de una sociedad como la vasca donde hasta hace poco tiempo el miedo se ha disimulado con el silencio y donde el silencio se disimula ahora con el ruido confuso, con la ambigüedad calculada, con la premeditada vaguedad. Pero me temo que entender una cosa sencilla como un sondeo político es más difícil que nunca cuando quien te la ésta explicando no tiene ningún interés en que de verdad te enteres.


(Publicado en EL CORREO)

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