Frases para ciudadanos:

"Todos hemos nacido iguales, y los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados". (J.F. Kennedy).

"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)

viernes, 2 de mayo de 2008

2 de mayo: CIUDADANOS españoles defienden su nación

Ciudadanos se suma a la conmemoración del Bicentenario de la Guerra de la Independencia

Hoy, 2 de mayo, se conmemora el nacimiento de una nación de ciudadanos libres e iguales, 'una nación opuesta a la nación excluyente que nos proponen los nacionalistas'.

Tras la guerra de la independencia, de la que se cumple el bicentenario este año, se forjó la primera constitución, que recoge por primera vez el principio de soberanía nacional (frente a la soberanía monárquica) y supone el nacimiento de una nación de ciudadanos libres e iguales en derechos y deberes . Los españoles pasan de súbditos a ciudadanos. Hoy, esos derechos han sido consagrados y ampliados en nuestra actual constutición de 1978.

Ciudadanos reivindica hoy la nación de ciudadanos que descansa sobre la individuo, sociedad y Estado. El Estado es la estructura de poder que protege y armoniza en la socidad los derechos de los ciudadanos. Para Ciudadanos, "esta es una nación opuesta a la nación excluyente que nos propone el nacionalismo. Éste da prioridad a lo colectivo, a lo lingüístico y lo cultural, frente al individuo, la libertad y la igualdad", explica Jordi Cañas, portavoz de Cs.

Este el MANIFIESTO completo elaborado por C's, con motivo del bicentenario de la Guerra de la independencia:

2 DE MAYO: GESTACIÓN DE UNA NACIÓN DE CIUDADANOS.

A raíz del levantamiento popular del 2 de mayo de 1808 y tras un período de guerra contra las tropas de Napoleón, las Cortes Generales reunidas en Cádiz promulgaron la Constitución española de 1812, que fue punto de partida del constitucionalismo y que supuso para España el acta fundacional de una Nación de Ciudadanos.

Ciudadanos se suma a la conmemoración del Bicentenario de la Guerra de la independencia por ser ésta un acontecimiento capital de la historia de España. Las consecuencias de la Guerra de la Independencia fueron intensas, profundas y duraderas y se percibieron en todos los órdenes, pues la invasión francesa de 1808 y la respuesta española transformaron de raíz la historia de España y gestaron un nuevo punto de partida, tras la brusca ruptura de la evolución política y económica. Se inició una nueva dinámica política, que condicionaría las siguientes décadas, basada en el antagonismo radical entre los revolucionarios, que contaban con la experiencia del ejercicio del poder durante la guerra y con un modelo constitucional, y los defensores a ultranza de la monarquía absoluta, despojada de las ambiciones reformistas de fines del XVIII. Este esquema bipolar, dos grandes doctrinas que se enfrentaban radicalmente, fue una de las herencias de la guerra y contribuyó a que los posteriores vaivenes de la política española oscilasen entre los extremos del arco ideológico.

La guerra tuvo otra consecuencia, que afectaría a las formas que adoptaría la política española. Entre 1808 y 1813 la guerrilla había arrastrado a miles de españoles, en una movilización sin precedentes que resultó clave en la derrota de Napoleón. Pues bien, el levantamiento de partidas guerrilleras se convertiría desde entonces en todo un mecanismo político, con la idea de que la violencia podía ser el medio de resolver los conflictos. En las décadas siguientes, tanto absolutistas como liberales llamaron a formar partidas guerrilleras en sus disputas por el poder. La guerrilla y los militares. El militarismo, que marcaría la historia de España del XIX, hunde también sus raíces en el predominio político que alcanzaron guerrilleros y generales durante la Guerra de la Independencia.

El 2 de mayo de 1808 se puso de manifiesto la voluntad popular frente al gobierno títere instaurado por Napoleón. Supuso la perdida de legitimidad del poder monárquico y la asunción de la representatividad y la voluntad popular por las Juntas Supremas Regionales. En el futuro, el Rey volvería a reinar porque así se había manifestado la voluntad nacional y eso constituía una ruptura histórica de calado, que rompía con las legitimaciones tradicionales de la monarquía.

La Guerra de la independencia acabó con el antiguo régimen y la sociedad estamental anterior en la que los españoles eran súbditos y no ciudadanos, supuso el alumbramiento de la Constitución de 1812 que recogió el principio de la soberanía nacional que trasladaba la soberanía desde el rey absolutista a la nación, inició el camino del reconocimiento de derechos de ciudadanía, hoy consagrados y ampliados en nuestra actual Constitución, y estableció la división de poderes como garantía de la libertad.

En Cádiz amaneció el constitucionalismo y supuso para España el acta fundacional de una Nación de ciudadanos en la que se declaraban libres e iguales en derechos y depositarios de su soberanía, que pone el acento en la idea de ciudadanía, de igualdad de derechos de todos los individuos, y no carga las tintas ni en lo cultural, ni en lo lingüístico, ni en lo histórico. La nación descansa aquí sobre tres conceptos: individuo, sociedad y Estado. El individuo tiene derechos, y los ejerce en sociedad; el Estado es la estructura de poder que protege y armoniza en la sociedad los derechos de todos los individuos.


Aprovecho además para recordar otro mensaje publicado en mi blog personal, en relación con el
bicentenario del 2 de mayo, en el que se incluye un reportaje de EL MUNDO, con Albert Rivera caracterizado como Andrés Torrejón, el mítico alcalde de Móstoles que lanzó la proclama contra el ejército francés de ocupación.

Dice Albert Rivera en aquel reportaje: "Para alguien que es representante público como yo, y que no cree en los derechos históricos, no resulta sencillo representar a un personaje mítico como el alcalde de Móstoles. Pero aunque creo en el constitucionalismo y en la democracia y no en los privilegios históricos, sí creo profundamente en el estudio de la Historia aplicada a la política para aprender de los aciertos y de los errores que ha llevado a cabo una sociedad y poder actuar en consecuencia."


También, por supuesto, y dado que estamos en el blog de Ciudadanos en Cantabria, debemos recordar la figura de nuestro paisano Pedro Velarde, natural de Muriedas, héroe de la Guerra de Independencia, todo un ejemplo valeroso de la lucha por España y por las libertades de sus ciudadanos, que ahora debemos continuar no ya desde las trincheras, sino desde el terreno político. Os animo a todos a participar en los actos que se organizan estos días en Camargo y en Santander, como el que se describe hoy mismo en EL DIARIO MONTAÑES, en el que el presidente Revilla reivindica la figura de Pedro Velarde como "ejemplo de la defensa de España y de su unidad".
Por ello, en la conmemoración del bicentenario del levantamiento del Dos de Mayo y de la muerte de Velarde, Revilla instó a los políticos y ciudadanos a permanecer unidos en la defensa de España y también en la lucha contra el terrorismo porque, en su opinión, "nunca ha habido en España un consenso tan grande" y el 90 por ciento de los españoles están unidos frente al terrorismo.

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