
Frases para ciudadanos:
"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)
lunes, 31 de mayo de 2010
Iñaki Ezkerra: 'El único éxito'

lunes, 5 de abril de 2010
Iñaki Ezkerra: 'Contra el cambio'

(La Razón).- Es obvio, pero en este país las obviedades hay que repetirlas muchas veces porque ya hay quien se encarga de repetir las mentiras con un éxito goebbelsiano. El PNV está luchando desesperadamente contra el cambio vasco y no sabe qué hacer para desacreditarlo.
No lleva bien que Euskadi haya dejado de ser una mala noticia en los telediarios ni llevó bien tampoco ayer celebrar por primera vez su Aberri Eguna sin lehendakari nacionalista. Prueba de esa inadaptación a la realidad es la comparación que ha hecho Urkullu del «pacto de hierro» entre socialistas y populares con el terrorismo de ETA «porque ambos son ruinosos para el País Vasco».
¿Desde cuándo le parece al PNV ruinosa la existencia de ETA? ¿Cuántos informes económicos hizo mientras estaba en el poder sobre el daño que ETA hacía a la economía vasca? ¿No se dedicó más bien a negarlo y a decir que ésta iba viento en popa?
lunes, 22 de marzo de 2010
Entrevista a Mikel Buesa en LA GACETA
por Rosalina Moreno. LA GACETA.

Mikel Buesa, miembro del Foro de Ermua.
Buesa es catedrático de Economía, presidente de la Asociación Foro de Babia y miembro del Foro de Ermua. Hace una década, ETA asesinó a su hermano Fernando. Cuenta de él que “siempre mantuvo la firmeza de no tener ninguna condescendencia frente al terrorismo y no ceder ni ante quienes pegaban tiros como tampoco ante su entorno político, mediático y social”.
-Ha expresado que es muy fácil para Patxi López sumarse a la firmeza contra la banda criminal. Explíquese.
-Lo fácil es hacerlo ahora. Lo difícil era cuando Zapatero estaba embarcado en una negociación a la que contribuyó el propio López. Si, en ese momento, hubiese sido tan firme, al menos lo es hoy en su discurso, todos se lo hubiésemos agradecido.
-Sí. Pretenden que se olvide su pasado cuando, como en éste caso, es muy contrario a lo que hacen en la actualidad, pero aún algunos tenemos el dedo en el gatillo de la memoria.
-En absoluto. Fue un paso muy negativo que nos hizo perder muchísimo tiempo y posibilidades. No se puede ser condescendiente con la banda criminal.
-No lo trago. Deberían haber sido disueltos, pero forma parte de no querer enmendar los errores del pasado por parte del Gobierno de Zapatero.
-El 11 de marzo fue el día europeo de las víctimas del terrorismo, además de la fecha de la trágica matanza en Atocha. Hemos visto, en todos estos años, cómo ni el presidente ni las demás autoridades han logrado ponerse de acuerdo para hacer un acto unitario de apoyo a las víctimas. Tampoco se sumó este mes al que convocamos en el Bosque de los Ausentes de Madrid. No necesitamos días de víctimas, sí que las autoridades civiles estén donde deben estar y cumplan con su papel institucional.
-¿Cumple Zapatero?
-No. Tiene una mala política, muy desacertada. Es vergonzosa. El pasado día 11 organizaron un tingladillo en el Congreso de los Diputados para decir que son muy solidarios.
-Es un paso tardío, pero positivo. No está mal que el Ejecutivo vasco empiece a tener una actuación oficial de reconocimiento de las víctimas.
-Una nueva Ley de Víctimas estaría muy bien y debería ampliar algunos aspectos de la actualmente vigente, de 1999. En el Congreso hay presentado un proyecto de ley que trata de combatir las expresiones públicas de homenajes a etarras, pero ni siquiera ese proyecto, que lleva dos años en las Cortes, ha sido aprobado.
-El reconocimiento a los familiares de las víctimas más allá de sus herederos civiles; que se reconozca como víctimas a las personas que han sido perseguidas por la banda criminal aunque nunca se haya atentado contra ellas. También debería incluir una revisión completa a las indemnizaciones en cuanto a cuantías. Algunos reciben sumas cuantiosas y otros mucho más reducidas.
-Lamentablemente, quienes reciben menos son los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, algo impresentable. En su día, preparé para UPyD una enmienda en este sentido.
-En la elección de los órganos de dirección en Madrid, el primer paso para las primarias con las que se elegirán a los candidatos que se presentarán a las elecciones municipales y autonómicas de 2011, han votado 500 personas.
- Está claro que inflan las cifras.
-En el ámbito interno del partido, se ha lanzado a una política totalitaria; en el externo, a la más pura demagogia. Además, UPyD está completamente ausente de cualquier crítica en el terreno de la política económica.
-No va a llegar muy lejos. Desde hace bastantes meses, no ha añadido ninguna iniciativa novedosa a su acción política y está repitiendo lo mismo que decía hace año y medio.
-Las cosas están muy mal y lo estarán durante bastante tiempo. No cabe esperar de una situación como la actual, con la política económica que tenemos, que mejore demasiado en un tiempo de uno a dos años.
-Que siempre son las mismas y no hay efectos positivos sobre la economía. Se deterioran cada vez más las cuentas del sector público, lo cual tiene efectos negativos sobre el consumo y la inversión.
-No es una medida adecuada para salir de la crisis. Hay que hacer una reforma fiscal en profundidad y se está perdiendo el tiempo.
-No. Cualquiera que lo crea se equivoca. Zapatero es perfectamente capaz de llegar a las elecciones generales; y, además, es capaz de ganarlas.
-No es una cuestión de méritos. Rodríguez Zapatero tiene la habilidad de concitar ciertas adhesiones interesadas que le permiten salir de situaciones difíciles.
-La votación del Congreso por el IVA ya tiene los votos necesarios para salvar esa situación y los logra comprándolos. El que crea que va a ver pasar el cadáver de Zapatero por delante de su portal, se equivoca.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Iñaki Ezkerra: 'El cambio vasco no es Lourdes'
Objeciones a cierta “homologación” del PNV con ETA
Superar la clave hagiográfica y el autobombo
“Voto al PP porque soy de izquierdas”
lunes, 23 de noviembre de 2009
Iñaki Ezkerra: "El exilio tiene un carácter liberador"
'Exiliados en democracia' es el título de tu libro, ¿no es una contradicción estar exiliado en un régimen democrático?Las democracias deberían integrar a todos y no desplazar a un determinado sector de la población. Aquí, el nacionalismo vasco ha aprovechado de las fisuras de este sistema para establecer una especie de régimen con rasgos totalitarios, que sin ser una dictadura como tal, ha provocado el exilio de muchas personas.
Da la sensación de que tu libro quiere desdramatizar el concepto de exiliado
Es un libro de matices, por un lado hablo del exilio como algo dramático en cuanto a lo que supone dejar la región donde se vive para trasladarse a otra y por otro lado creo que es importante desdramatizarlo para no engañarnos y no desfigurar la situación.
Entonces, ¿no es tan duro el exilio como lo pintan?
El exilio vasco es un exilio atenuado al darse dentro de un país democrático en el marco de la unión europea, sin cambiar de lengua y con la posibilidad de mantener el contacto gracias a las nuevas tecnologías y al transporte que permite estar en Bilbao en pocas horas desde Madrid.
¿Cree que los medios de comunicación tenemos responsabilidad en ese sentido?
A veces tendemos a cargar mucho las tintas y con ello entramos en el juego mediático que buscan los nacionalistas de ensalzamiento de sus actos y menosprecio de todo lo que tenga que ver con el sentimiento patriótico.
Pero cuando se ha hablado de exilio siempre se ha hecho como algo dramático
Muchos autores que han sido exiliados han denunciado la tendencia a utilizar el concepto de exilio para fines e intereses particulares mediante el autobombo y la dramatización, cuando en muchas ocasiones el exilio no es tan duro como lo pintan, tiene un carácter liberador y es en ocasiones una experiencia aleccionadora y fecunda tanto a nivel intelectual como espiritual.
¿Tiene viaje de vuelta el exilio?
El exilio tiene difícil retorno porque si uno se libera de las cosas que han constituido su cotidianidad, de la vida amable de la provincia, de lo que consideraba indispensable y luego se da cuenta de que no lo es tanto, es difícil que regrese al lugar donde coartaban su libertad.
¿Qué es peor el exilio en sí o el estigma que acompaña al exiliado?
Lo más duro no es apartar a alguien de su hogar, es el ridiculizarle y menospreciarle. Muchos profesores del país vasco han vivido eso en sus carnes cuando el nacionalismo les quiere poner a cuidar comedores. Se busca la legitimación y mitificación de los matarifes a la vez que el desprestigio y la desautorización moral de las víctimas, y eso es lo más duro de todo.
¿Cómo ves la situación actual de ETA?
Creo que la caída del PNV del gobierno vasco es más importante que cuarenta decapitaciones de la cúpula de ETA. Ese hecho junto con la colaboración con Francia está poniendo a ETA contra las cuerdas, se trata de cerrarles todas las puertas, de utilizar las herramientas del estado de derecho de forma continuada y no a golpes de efecto con fines electorales.
¿Crees que la figura de Patxi Lopez como lehendakari puede crear dudas si tenemos en cuenta que fue alguien que entabló negociaciones secretas con ETA estando el Pacto de Estella en vigor?
Lo que se ha hecho mal está ahí y es imborrable, nadie hemos olvidado eso y no se trata de engañarnos y esperar lo que no se puede esperar pero creo que al margen de todo Patxi ha entendido que la sociedad vasca quería un cambio y a día de hoy es lo que importa.
¿Sería un disparate pensar en una reforma Constitucional para eliminar el término "nacionalidades" o sería como poner un cascabel a un gato?
Si el problema fuera solamente de terminología seria sencillo, esa palabra se inventó en la transición para contentar a todos, pero el problema real es qué competencias se quieren y qué reformas estatutarias se podrían hacer y cómo mejorar la justicia para evitar las pretensiones que tienen los nacionalistas de poner el techo antes del tribunal supremo y del constitucional, lo cual sería muy peligroso.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Lazkao: Una gota de ira en un mar de miedo
Este es el título que hoy aparece en EL PAIS, cuando recoge la noticia del ahora llamado "héroe de Guipúzcoa". Héroe que, a estas horas, ya ha tenido que abandonar su localidad, Lazkao (o Lazcano, en castellano), ante las presiones y amenazas de sus convecinos.
Hoy, yo también soy Emilio. Por cierto, Emilio es hijo de un ex concejal del PSE en Lazcano al que una bomba de ETA acaba de destrozar su casa: “No hay solución: ojo por ojo diente por diente, hijos de puta”.
El gesto de Emilio no es más que la manifestación de la rabia contenida durante décadas. Inexplicablemente la sociedad vasca ha reaccionado siempre con una serenidad y un sentido común casi beatificables ante la permanente amenaza y extorsión etarras. En otros países donde el terrorismo ha sangrado la convivencia, el ojo por ojo se ha manifestado enseguida como reacción ante la violencia. Aquí no. Aquí se ha aguantado estoicamente. Muchos simplemente nos hemos ido de allí. Otros se han quedado y han dado un voto de confianza a la democracia y a la Justicia. Pero lo cierto es que ni la democracia ni la justicia han conseguido grandes avances, y el fascismo nacionalista sigue campando a sus anchas como lo demuestra el hecho de que pese a su prohibición siga habiendo locales de reclutamiento de terroristas y violentos en las calles del País Vasco, y de que las personas de bien vivan bajo la amenaza y la provocación permanentes de estos hijos de p… (pido perdón a las meretrices, que no son responsables de los actos de estos vándalos cavernícolas). Por eso hoy todos somos un poco Emilio Gutiérrez, y en el fondo nos hubiéramos puesto en su pellejo y hubiéramos arremetido con toda nuestra rabia contra ese local de adoctrinamiento nazi.
Las calles del País Vasco siguen siendo un territorio peligroso para ciertas actividades. No hay acera, plaza o camino en el que no haya dejado su huella de sangre algunos de los violentos, y que no esté ocupada por esos secuaces que practican el fascismo excluyente. Hace unos días, la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, sufrió en persona la amenaza y el ataque violento de estos demócratas de metralleta y bomba lapa, y me decía que le hubiera gustado remangarse y liarse a gorrazos con estos energúmenos, pero que se lo impidió su escolta -con bastante sentido común, por otra parte-. Pero a veces lo que te pide el cuerpo no es aguantarte, sino responder a su amenaza y hacerles saber que ni se les tiene miedo ni se les va a permitir campar a sus anchas, que algún día acabaremos con ellos y con su política de muerte y destrucción y la libertad será la que se haga con las calles de Euskadi. Les diré algo, el domingo hay una oportunidad de mandar al nacionalismo al abismo de la soledad. Los no nacionalistas están haciendo una campaña valiente para sacar del poder a Ibarretxe y su ristra de planes soberanistas.
Claro que hay diferencias entre quienes se presentan por primera vez con un discurso antinacionalista poco creíble en quien hasta hace poco compartía mesa y mantel con el nacionalismo y que ahora se deja mimar por la extrema derecha (UPyD), aquellos que no dicen a las claras lo que quieren para el País Vasco porque se empeñan en dejar una puerta abierta a gobernar con el nacionalismo y a una nueva negociación con ETA (PSE), y quienes se han presentado a estas elecciones como la única alternativa constitucional posible al nacionalismo, con candidatos que tienen mucho que ver con la mayoría de la sociedad vasca, moderna, dispuesta a combatir la sinrazón con su trabajo y su amor a la tierra en la que viven, desde el diálogo constructivo y la firmeza de los principios (PP). Emilio nos ha demostrado que es posible luchar, que esa rabia contenida hay que saber encauzarla hacia la derrota política del nacionalismo, el que mata y el que mira para otro lado, pero que quizás sea este el momento en el que la sociedad vasca esté empezando a salir de su letargo y se muestre dispuesta a un cambio que parecía imposible. Emilio es un héroe, no porque se liara a mazazos contra la herriko taberna, sino porque no les ha tenido miedo, y ese es el primer paso para vencerles.


