Frases para ciudadanos:

"Todos hemos nacido iguales, y los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados". (J.F. Kennedy).

"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)
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viernes, 23 de abril de 2010

Iñaki Ezkerra regresa a la narrativa con ‘Historias de amor y odior’

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(Europa Press).- El escritor Iñaki Ezkerra vuelve a la narrativa con Historias de amor y odior, una colección de relatos de contenido humorístico que publicará la editorial Bruguera. Ezkerra da los últimos retoques a la obra, que estará en las librerías a partir del 12 de mayo. Para el escritor, es una "satisfacción volver a entregarse al arte de narrar por narrar, sin tratar de convencer a nadie de nada".

Ezkerra abandonó la narrativa durante un largo tiempo en el cual se ha dedicado a escribir poesía (A tu lado en Islandia salió hace un par de años) y ensayos políticos como Estado de excepción y ETA pro nobis, ambos editados por Planeta, o como Exiliados en democracia, el último de ellos, publicado por Ediciones B en octubre del pasado año.

El tema vasco aparece en cuatro de los veinte cuentos que tiene su nuevo libro y es contemplado desde la perspectiva del humor en piezas como 'Veranea en Euskadi', en la que se burla de los lemas turísticos de los gobiernos nacionalistas; '¡Es que se come muy bien!', en donde una familia va a comer a una 'herriko taberna' por la calidad de las materias primas y el precio barato; o 'Un hombre muy amenazado', en donde un abogado que vive en Madrid se las da de amenazado por los terroristas y decide llevar pistola además de escolta policial para pasear por la calle Serrano.

'ODIOR', NUEVA PALABRA
Los personajes de Ezkerra presentan en general un punto disparatado, pero sus excesos son reconocibles por lo que tienen de genuinos y gráficos rasgos de la condición humana. En otro relato, el titulado 'No me cuentes tu viaje a Grecia', aparece retratada una pareja que tortura a un amigo mostrándole todo tipo de pruebas sobre dónde han pasado las vacaciones y en 'Una bella historia de odior' disecciona ese inédito sentimiento que inspira el título del libro.

El 'odior', según Ezkerra, "no es el odio exactamente". De hecho se ha visto obligado a acuñar esa nueva palabreja "para denominar un sentimiento de aversión que exige en quien lo padece tanta dedicación como el amor y que es también desinteresado".

Ezkerra es autor de la novela El zumbido, con la que obtuvo en Premio Pío Baroja del Gobierno Vasco en 1983 y de La caída del caserío Usher, libro de cuentos en los que había una sátira a un escritor de la Euskadi profunda.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Iñaki Ezkerra: 'Estornudista'

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Lauren Johnson es la niña estadounidense que no para de estornudar ni así la maten. Lauren Johnson ha hecho con sus estornudos lo que los grandes magnates del mito americano hicieron con el dinero. Lauren Johnson también empezó de cero. Partió de un insignificante resfriado y ahora estornuda doce mil veces al día. O sea que se ha hecho rica aunque sea en una materia menos presentable que el papel moneda. Más que su misteriosa enfermedad, lo que a mí de verdad me ha impresionado de esa pobre cría es la naturalidad, la paciencia y hasta la elegancia con la que la lleva, esas imágenes suyas en las que sigue jugando tranquilamente con su perro mientras su nariz no se da una tregua y no deja de mortificarla con esas anómalas efusiones compulsivas que arrancan en quienes la rodean la misma palabra que si sacara una copa de cava para brindar: 'Salud'. La verdad es que esa entereza y ese temple, esa elegancia -como digo- resultan casi ofensivas. A mí me pasa eso y no tendría semejante dominio de mí mismo. Creo sinceramente que estaría amargado y que no me darían ganas de jugar con ningún perro, sino de estrangularlo en todo caso cada vez que me viniera moviendo la colita en el justo momento en que mi napia se propinaba a sí misma uno de esos puñetazos internos de boxeo que son los estornudos.

Aunque nunca se sabe. Quizá ése es el gran rasgo común y el destino inevitable de todos los humanos: la capacidad para acostumbrarnos a lo que sea, a lo que nos echen. A mí ese estornudo intermitente y piloto humedeciendo la existencia, aderezándola y nasalizándola, esa existencia 'estornudista' y miserable, metamorfoseada en un infinita detonación mucal, me parece una metáfora de todas las cosas inaceptables a las que nos acabamos acostumbrando. Esto lo saben muy bien los políticos y por eso su trabajo consiste en gestionar nuestra capacidad de aguante. Los menos honestos se aprovechan de ella y la exprimen hasta lo ilimitado. Saben que podemos vivir con paro, con inseguridad laboral y de la otra, con recortes salariales, con impuestos altos, con cuatro mentiras mal urdidas, con demagógicas tomaduras de pelo, con escándalos de corrupción, con injusticias de toda clase y las estiran al máximo en vez de arreglarlas. Saben que somos estornudistas, como esa niña del Estado de Virginia, y algunos tienen incluso la sádica osadía de vendernos de programa electoral polvos de estornudar como si fueran un infalible medicamento.

(Publicado en El Correo Digital)

sábado, 7 de noviembre de 2009

El Plural analiza el personaje "SS" del libro "Exiliados en Democracia" de Iñaki Ezkerra

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Misterioso personaje “que rentabiliza esa amenaza de ETA que nunca existió”

“SS es uno de los monstruitos de Jaime Mayor Oreja”, afirma Ezkerra

J.D. (El Plural)

El escritor Iñaki Ezquerra acaba de publicar en Ediciones B un libro titulado Exiliados en democracia, la historia jamás contada de los vascos que se fueron de Euskadi. Uno de los capítulos se denomina La biografía inventada. Primero se refiere, por ejemplo, a “la profesora Mendía”, aunque precisa de inmediato que “no es ni mucho menos el caso más sangrante de una biografía inventada”.

En cambio, señala con rotundidad -en cuanto a inventos biográficos- a SS que, a diferencia de Mendía, sí “ha publicado un libro en su vida”, sí “participa en tertulias radiofónicas y televisivas”, si “rentabiliza obscenamente esa amenaza que nunca existió” [la amenaza de ETA]

¿O enigmática?
Pero quién es el personaje enigmático –¿o enigmática?- SS. ¿Puede acaso ser una alusión al cuerpo de combate de élite, al servicio de Adolf Hitler? ¿Puede ser tal vez una mención beatífica a Su Santidad [el Papa]? ¿O puede ser, por qué no, un emocionado recuerdo a San Sebastián, aquel soldado de Cristo, nacido el año 256, que fuera asaetado por orden del emperador Maximiano y que, recuperado de sus heridas, fue muerto en 288 a latigazos por decisión de tan malvado emperador?

¿Magisterio moral?
¿Pero qué ha escrito Ezquerra acerca del misterioso -¿o misteriosa?- SS? Pues ha escrito cosas como las que a continuación reproducimos: “SS (…) está vendiendo un heroísmo mediático que consiste en llamar a todo el mundo cobarde. SS, que nació en un país latinoamericano y que el único punto de unión que tiene con el País Vasco es un abuelo al que no conoció, sí es un obsceno caso de impostura porque además trata de ejercer un magisterio moral sobre el colectivo de los amenazados (…) distinguiendo entre quienes merecen respeto y quienes no lo merecen”.

Farsante
Afirma Ezquerra que “SS se confiesa por teléfono con determinado político y escribe por consigna. Escribe al dictado de los intereses particulares de éste. SS no tiene escrúpulos en exhibir sus escoltas en las calles y los restaurantes madrileños. SS es uno de los monstruitos que ha creado Jaime Mayor Oreja (…) Todos dentro de ese mundo [el Movimiento Cívico en Euskadi] sabe que es un friki de la amenaza, un farsante, un bluf y encima con un carácter insoportable (…)

Reality show
El autor del libro asegura que “SS que cobra por todo y que ha convertido la denuncia de ETA y del nacionalismo en una bronca rentable de reality show (…) es capaz –y aquí viene lo gordo, lo sangrante, lo imperdonable- de negar el valor, el sacrificio, la marginación, la tragedia a quien él le parece (…) Es capaz de jugar a dividir el mundo constitucionalista y de intentar sacrificar el cambio en el País Vasco simplemente por unos intereses que él tiene en la Corte”.

Tres pistas
En fin, que no sabemos a ciencia cierta a quién se refiere Ezquerra. Pedimos a nuestros lectores que se esfuercen por averiguarlo y que participen en la encuesta de El Plural. Intuimos que las pistas más probables conducen a Hitler, al Papa y a San Sebastián, mártir ¿o no?

La pista definitiva: ¿quién se ha dado por aludido por Ezkerra? La solución aquí.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Iñaki Ezkerra: 'Otras cosas'

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En la vida hay otras cosas además de la política. Conviene recordarlo y conviene también cultivarlas, dejarse un espacio importante para la privacidad y el disfrute, la risa, la música, los atardeceres, los afectos familiares, las buenas amistades, la buena mesa, los buenos puros, los buenos brandys, lo bueno en fin. Lo bueno y lo que es un poco más de verdad que la política. A uno, sin ser político, sin haber tenido esa vocación jamás, le ha tocado por oficio y por inquietudes personales y por vasco -por una situación muy concreta y muy difícil de su tierra- acercarse demasiado a la vida política, a la muerte política y a la de verdad. Por esa razón cada vez le produce más cansancio y hastío el mundillo ése de las convenciones y los congresos y las ruedas de prensa de los partidos, el cartón piedra de los mítines, los elogios falsos y ampulosos y huecos de los expertos en dar puñaladas traperas, las sillas plegadas, las sillas abiertas, las banderas, las pancartas, los megáfonos, la tramoya de los cables de los amplificadores y de los focos, los pebeteros, los atriles, el circo de las tarimas y los zócalos descoloridos.. Le da a uno todo eso una sensación como de empacho y de farsa, de resaca de fiesta, de tarde de cine de la infancia a la hora del regreso a casa, de salida de los toros, de amanecer ahíto de Año Nuevo, de eso: de circo que están desmontando.

Le da a uno esa sensación sobre todo cuando lo que se juega ya no es, afortunadamente, la libertad ni la vida, ni los demás derechos fundamentales, sino el poder a secas aunque se disfrace de otra cosa, aunque todavía haya quien quiera mezclar el pifostio de Caja Madrid con los 'principios' y los ''valores' y las víctimas, y nos salga ahora con que Cobo, el deslenguado, el brazo derecho de Gallardón, «no está a favor de las víctimas del terrorismo». Si algo tiene de bueno todo el pifostio de Caja Madrid es que es política pura y dura; o sea que no hay víctimas del terrorismo por medio para que la política se confunda con la ética y alguien haga su agosto.

Otras cosas, sí, que no son la política: el amor, la amistad, el fuego, el calorcito de lo privado. Y la experiencia personal de la que hablo, la sensación particular que tiene uno, me parece trasladable al propio País Vasco. Ya es hora también de despolitizar el vino y el talo y la chistorra; de dejar de beber y de comer por la patria; de comenzar a hacerlo porque a uno le gusta, sin ejercer de vasco ni de nada. Yo creo que ya es hora de despolitizar hasta la política.

viernes, 30 de octubre de 2009

Iñaki Ezkerra: 'El PNV y el candelabro'

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Nuevo artículo de nuestro amigo Iñaki Ezkerra en el que nos desmenuza las contradicciones de un partido que desde que salió del gobierno está desorientado.


Confieso con humildad que el PNV sigue todavía sorprendiéndome después de los años. Confieso que me deja perplejo cuando de repente le veo apoyando el «nuevo aborto» de Zapatero o exigiendo que la Marina española «tome militarmente» los atuneros vascos, o sea haciendo suyo en las aguas del Índico el patriótico grito de «¡A mí la Legión!». La infinita capacidad que ese partido tiene para traicionarse, para sacrificar sus más tradicionales causas y abrazar otras nuevas que van en contra de todos sus dogmas doctrinales es –lo admito– fascinante y digna de un detenido estudio.

Resulta espectacularmente paradójico que ese partido que ha hecho de lo «identitario» una religión sea el que menos señas de identidad tiene de todo nuestro guiñol político, el que más dispuesto se encuentra a saltarse a la torera su propia identidad por puro pragmatismo. En eso el PNV es salvajemente moderno, o –mejor dicho– posmoderno, porque lleva la posmodernidad más brutal y bárbara, la ideología kleenex, el principio basura, la bandera fungible y postiza en su código genético. Semejante fenómeno es el que explica que Arana pensara en transformarlo en la Liga Vasco Españolista cuando estaba agonizando y temía la ilegalización. Hay católicos que han querido ver en esa idea arrepentimiento cuando lo que había es camaleonismo práctico, el mismo que hoy le lleva a conciliar el lema de «Dios y leyes viejas» con el discurso de Bibiana Aído.

La gran obsesión que hoy tiene el PNV –y por lo tanto también su única moral– no es soberanista sino mediática. Su preocupación es la de Sofía Mazagatos: cómo seguir en el «candelabro». Y la verdad es que lo está consiguiendo porque ya nos encargamos nosotros de magnificar sus ladridos sin reparar en que éstos son más bien la prueba de su impotencia («perro ladrador, poco mordedor») y un sucedáneo de aquellos inolvidables órdagos, aquellos ultimátums entrañables con los que nos ha amenizado la vida cotidiana a los vascos durante tres décadas y que hoy resultarían tan poco verosímiles como los gruñidos desafiantes de un caniche. Como el PNV no puede gruñir convincentemente desde las afueras de Ajuria Enea, ladra, salta y hace cabriolas para llamar la atención de los humanos y pillar alguna aceituna de la mesa del poder. Por esa razón apoya un día los Presupuestos de Zapatero y habla de responsabilidad institucional. Por eso al día siguiente sale de la mano de Batasuna en una manifa y al otro propone recortar cargos en el Gobierno de España después de haber dilapidado el dinero público inventándose embajadas y repartiendo aguinaldos entre las familias de ETA cuando estaba en el Gobierno de Euskadi.

Lo que el PNV busca es la polémica. Las reacciones apocalípticas que ha logrado inspirar con el uso de la palabra mágica «blindaje» para el Concierto Económico y para una simple equiparación legal de éste me han recordado al temor ridículo que despertó en los comienzos de los Lizarras la famosa Uldalbiltza. Como buen goebbelsiano que es, ese partido llegó a crear un clima de canguelo casi milenarista. Casi consiguieron que hubiera suicidios y arrepentimientos públicos de los pecados como si llegara el fin del mundo. Pero la temible Asamblea de Municipios se quedó en una pura operación mediática sin ninguna efectiva traducción legal. Esto no quiere decir que los candelabros no tengan su peligro. Como todo lo que arde.

martes, 20 de octubre de 2009

Iñaki Ezkerra: “en una situación de cambio tenemos que empezar a hablar los ciudadanos”

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El escritor vasco ha hablado de su último libro “Exiliados en democracia. La historia jamás contada de los vascos que se fueron de Euskadi”, publicado por Ediciones B.


Iñaki Ezkerra no abandona la línea política y toca un tema tan delicado como la marcha de los vascos de su autonomía con un toque de humor. “El humor es necesario para todo, sobre todo para las cosas graves”.

El título “Exiliados en democracia” ha sido elegido por su autor como el base principal del escrito. En La Linterna ha definido Ezkerra que “los exiliados de dictaduras son de un país a otro y los que se fueron del País Vasco en democracia lo hicieron de una punta de España a otra, por tratarse de un mini régimen, de unos totalitarios en un sistema democrático”.



Sinopsis de Ediciones B:

Un libro que explica con pelos y señales qué ha sucedido con una parte muy importante de la sociedad vasca antes del 1 de marzo de 2009 y qué pasará a partir de ahora. Iñaki Ezkerra es capaz de encontrar en los detalles cotidianos señales del destino de los más de 200.000 vascos que viven en una suerte de «exilio», dentro de su país pero fuera de Euskadi. Los hay de todos tipos: el pijo negurítico que clama al cielo desde un restaurante madrileño, el que se niega a ser considerado exiliado, el que se inventó una historia para salir de su tierra con excusa, el ertzaina que vive en Cantabria... Sus historias no son siempre la misma, pero todas ellas hablan de gente que ha tenido que reaccionar a una historia de violencia que ha trastocado sus vidas.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Iñaki Ezkerra: 'A la contra'

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(Publicado en EL CORREO)

A LA CONTRA

Leo, enormemente alarmado, en una publicación médica, que las mascarillas no sólo no son útiles para protegernos de la gripe A sino que incluso son peligrosísimas porque pueden facilitar su contagio. La explicación está -según el docto autor del artículo- en que esos bozales presuntamente higiénicos pero porosos por pura definición, crean, adheridos a la boca humana, un espacio de humedad catastrófico, un fatal caldo de cultivo, una desdichada suerte de microclima viciado en el que los virus más agresivos encuentran el hábitat deseado, la tierra prometida, algo así como la meca de la griposidad para adherirse, alojarse y reproducirse logarítmicamente. De este modo, basta con que un paciente de la mencionada gripe se digne a estornudar ante tu mascarilla para que las partículas nocivas de las que son portadoras las etéreas gotitas de fluido mucal que despide queden prendidas en la tela, la traspasen y comiencen a reproducirse frenéticamente convirtiendo, así, al precavido usuario en acreedor al virus, sólido propietario y firme candidato a víctima del mal que se deseaba extirpar.

A mí esto de la contraindicación de la mascarilla no me ha sorprendido, la verdad, para qué mentir. Me ha parecido más bien un fenómeno inevitable, una ley de vida. Es lo que pasa siempre con todo lo que recomiendan los médicos. Antes o después el café deja de ser un agente irritador del colon para convertirse en su mejor aliado, en un desinfectante, una escoba, una fregona del intestino grueso y la mejor 'vacuna' contra el cáncer. Antes o después el vino deja de considerarse perjudicial para el hígado y se vuelve su más providencial socorrista desde el momento en que actúa como activador de la sangre y acelerador del proceso de depuración hepática a la par que como privilegiado e insuperable previsor del infarto. Antes o después el café y el vino vuelven a convertirse en los más encarnizados enemigos de la salud hasta que el péndulo se vuelve a mover en la dirección lisonjera en alguna revista.

Ahora le toca a la mascarilla su tiempo de purgatorio, sus horas bajas tras el apogeo, el reinado, el éxito. Y se dice que sólo sirve para el que ya padece la gripe, para que no la ande contagiando, para que quede detenida en ese burka laico, no para el que está sano y puede encontrar en ella una autopista para su transmisión, una garantía para el contagio. Ahora se recuerda que la mascarilla se estrenó en Estados Unidos con la gripe del 18 y no sirvió de nada. Yo creo que voy a hacer como con el café y con el vino. Voy a ponérmela.

martes, 24 de febrero de 2009

I. Ezkerra: 'El argumento del despilfarro'




El gran argumento que hoy puede quitarle votos al PSOE es el despilfarro, así como el gran argumento que se los quitó en el 96 fue la corrupción. Si nuestro defecto nacional es la envidia, nada hay que jorobe más a un envidioso que el otro viva bien, y más que utilice el poder para vivir mejor. Eso el envidioso no lo perdona. Eso es que le saca de las casillas: el coche de Touriño, el despacho de Bermejo, el chalé «ministerial» de la familia Narbona, el jardín zen de Bibiana.

Al español medio del 96 le importaba un huevo el GAL como al de hoy le da igual la resurrección de ETA o que cuatro desgraciados tengamos que andar con escolta en el País Vasco; que exista discriminación lingüística o que el Gobierno no sepa qué hacer con la crisis. Tampoco este último argumento es definitivo porque el sentimiento de la envidia es muy primario e irracional. No se basa en el afán de que la crisis se solucione, sino en el de que afecte a los demás. No es deseo de que todos vivamos bien sino de que viva mal el paisano. Por eso Pepiño hacía tanta demagogia con los «barrios ricos» en las generales. Por eso hay que mostrar la verdad del cambio socialista. Carmen Calvo creía que «el dinero público no es de nadie». Éstos creen que es suyo.


Publicado en LA RAZON.