La semana pasada, Antonio Basagoiti denunció públicamente ante las cámaras de la televisión autonómica vasca el apoyo explícito durante la campaña electoral a la facción D3M, vinculada por la justicia a la izquierda abertzale violenta y radical.
Frases para ciudadanos:
"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)
lunes, 9 de marzo de 2009
TV3 y ETB: la asignatura pendiente de la imparcialidad de las TV públicas
La semana pasada, Antonio Basagoiti denunció públicamente ante las cámaras de la televisión autonómica vasca el apoyo explícito durante la campaña electoral a la facción D3M, vinculada por la justicia a la izquierda abertzale violenta y radical.
domingo, 8 de marzo de 2009
El cambio llama a las puertas de España (José Javaloyes)
Mientras el Gobierno quema en gastos cosméticos la pólvora presupuestaria, queriendo así endulzar el impacto social, y rebajar de esta maneta el correspondiente coste político de la crisis económica, el PNV, que fue su aliado crítico en el Parlamento hasta hace ocho días, emite mensajes desde el fondo del mar en que ha naufragado su régimen de 30 años. Y si en la Moncloa se tiene muy claro que los gastos cargados a las cuentas nacionales del futuro no generan retornos reales que ayuden a salir del hoyo, sino que buscan únicamente rentabilidad electoral, por la desolada "Sabin-Etxea" no se encuentra otro consuelo para su derrota que los fuegos artificiales del sofisma y el disparate.
Si en un primer turno para el dislate era Iñigo Urkullu, desde la presidencia del PNV, quien acusaba al PSE de avilantez por aspirar al Gobierno de la Autonomía con el apoyo del PP, puesto que tal aspiración o propósito suponía tanto como el intento de un "golpe institucional", era ayer Juan José Ibarreche, el último mohicano del régimen nacionalista, quien pasaba a su presidente por la izquierda ("abertzale" por supuesto), al explicar en la hoja parroquial de su partido que el PSE y el PP "no tendrían mayoría absoluta de estar presentes todas las fuerzas políticas".
Desde la ingenuidad más ardorosa se podría preguntar ¿qué son "fuerzas políticas" para Juan José Ibarreche? Visto lo visto, convengamos que aquellas capaces de intervenir de cualquier manera en el proceso político y de condicionar su desenlace. Al lehendakari saliente, como a tantos de su partido, a ciertos de sus chamanes y a muchísimos de los paniaguados del extinto régimen, se les importa una higa que algunas de las fuerzas "políticas" intervinientes en el juego electoral sean poco o nada respetuosas de la ley y de la moral política; no les importa, incluso, que maten y extorsionen y que hayan obligado a una porción significativa del censo electoral vasco a darse de baja en el mismo para ponerse a salvo de tanta pluralidad y riqueza representativa puesta por esta Moncloa en el puchero del régimen sabinista a la hora de votar.
Naturalmente que con las candidaturas de los etarras todavía en circulación,los resultados habrían sido otros. Menos favorables aun para el PNV, pues éste no se habría beneficiado también, tal como la hecho, de votantes "abertzales" rebeldes desde el voto útil para el nacionalismo, a la consigna etarra de que sufragaran en nulidad. Pero sea como sea, resulta un escarnio que ya el tal Ibarreche haya censado a los terroristas como "fuerzas políticas".
Sin embargo, todo sea dicho, las "fuerzas políticas" que se ilegalizaron en fechas recientes estaban en las instituciones por virtud de la estrategia zapaterista de negociar un acuerdo con los asesinos etarras, como otro más de los errores capitales que han jalonado el catastrófico camino del presidente Rodríguez. Que si antes dispuso de fiscales para que le allanasen las dificultades, ahora parece haber dispuesto de algún juez para creárselas al principal de la Oposición antes del 1 de Marzo. El eventual pacto de socialistas y "populares" en Vascongadas habrá de escribirse con sintaxis de contradicción. Crujen las cuadernas del consenso entre Rodríguez y los nacionalistas, con el PNV al frente. El cambio llama a la puerta de toda la política en España.
sábado, 7 de marzo de 2009
País Vasco: escaño de UPyD no decisivo. El dolor de la irrelevancia.
25 de PSE + 13 de PP = 38 (mayoría absoluta).
1 de UPyD NO es decisivo.
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(Publicado en ABC)
Todo por un voto. El partido de Rosa Díez peleó hasta el final para que el PSOE no obtuviese el escaño 25, aunque tuviera que favorecer a Eusko Alkartasuna.
Era su oportunidad para que, con un solo escaño en el Parlamento vasco, ser decisiva frente a su mayor enemigo político: el PSOE. A Rosa Díez sólo le quedaba una baza para intentar que los socialistas no sumaran el escaño 25, y era que el voto emigrante no le quitara a Eusko Alkartasuna su segundo escaño. El día era ayer, fecha fijada para el escrutinio final y la jornada que le podía haber dado la gloria y el gusto personal de obligar a Patxi López a pedirle el voto.
Pero no pudo ser. La resistencia numantina de UPyD por intentar mantener su posición decisiva no dio sus frutos, aunque se fajó en intentar que Eusko Alkartasuna (EA) mantuviera su segundo escaño.
El escenario que se vivió en el escrutinio dejó más de una sorpresa. El PSOE se atribuyó el escaño por un solo voto frente a EA, pero UPyD parecía no ver claro el resultado e impugnó una mesa. La clave era la mesa 46B de Vitoria, allí se evaporaban todos los sueños políticos de Rosa Díez en estas elecciones vascas. Su partido solicitó la anulación de los resultados y reclamó, sin ser escuchada, la repetición de las elecciones con la clara intención de favorecer a EA, aun a costa de traicionar su discurso constitucional.
viernes, 6 de marzo de 2009
Basagoiti lo dijo bien claro: "ETB da bola a ETA"
El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, ha sido entrevistado en ETB, donde ha culpado a la propia cadena pública vasca de "dar bola a Eta", palabras tras la que se han producido unos segundos de tensión en los que el "popular" no ha dado un sólo paso atrás. Ha culpado a ETB de ofrecer media hora de su programación a la ilegalizada D3M este pasado domingo electoral.
Antonio Basagoiti ha demostrado una vez más que no tiene pelos en la lengua y ha acusado a ETB de "dar bola a Eta", ante lo que el conductor del espacio ha recomendado al presidente del PP vasco a acudir en los tribunales si cree que es cierto lo que dice.
Además, Basagoiti ha afirmado que el PSE no ha ganado las elecciones, sino que ha sido "la fórmula PSE-PP" la que ha sumado más que los nacionalistas porque los ciudadanos "han votado cambio". Ha reconocido que el 1 de marzo el PNV ganó en votos y en parlamentarios, por lo que "Patxi López no ha sido el primero", sino que "sólo la fórmula del PSE más el PP" se impuso a los nacionalistas. Por ello, ha dicho: "estoy dispuesto a dar mi apoyo al PSE, pero no en base a lo que le dé la gana a López, sino en base al cambio y a la alternativa de verdad en la defensa de las libertades".
Para Basagoiti, un acuerdo entre la segunda y la tercera fuerza en votos es "perfectamente legítimo" pero requiere "acuerdos para cambiar de verdad las políticas en el País Vasco" y ha pedido al PSE que "se atreva" a proponerlos. Ha dicho que el PP desea ponerse de acuerdo con el PSE y que va a esforzarse "al 120 por ciento" para conseguirlo, aunque, ha añadido, "el cambio no es un gratis total".
El PP "sólo" respaldará "un cambio de fondo en dirección hacia la libertad en educación, un cambio para que demos la batalla al terrorismo, un cambio en cultura para evitar que ETB, como televisión pública, vuelva a dar un espacio electoral a una formación ilegalizada que defiende el terrorismo como lo hizo el domingo", ha denunciado.
EL IMPARCIAL/Efe. Madrid/Bilbao
jueves, 5 de marzo de 2009
Iñaki Ezkerra: Al lehendakari López

Quiero felicitarte sinceramente porque no has ganado estas autonómicas vascas y porque no puedes ver cumplido tu dorado sueño de reeditar en mi tierra un tripartito a la catalana con el partido de Madrazo y los de Aralar.
Afortunadamente, esa fórmula catastrófica que es la gran aportación de tu jefe al movimiento surrealista se ha ido al carajo en estas elecciones. Quiero darte la enhorabuena igual de sinceramente porque con los resultados que has obtenido puedas ser lehendakari aunque -eso sí- necesitando del apoyo del PP, lo cual no debe ser para ti una humillación pero sí una lección de humildad que contribuirá a tu formación política y humana, es decir a que hagamos de ti «entre todos» un líder de provecho.
Creo que has tenido mucha suerte sacando unos resultados que te van a defender de ti mismo y de esa chulería con la que ahora finges desdeñar al único partido que te puede llevar a Ajuria Enea. Has dicho estos días que «el PNV no es un régimen ni una religión». Está bien que digas esas cosas, aunque sabes que sí es un régimen y una religión hasta el punto de que has intentado hacerte el súbdito y el converso para rascar algún votillo. Está bien que denuncies esa arrogancia nacionalista, como lo estaría también que abandonaras la que has aprendido de tu propio partido. De poco te habría servido tu éxito si pretendes tratar a tus generosos aliados como el PNV te ha tratado a ti y si vas a validar el famoso dicho de «no sirvas a quien sirvió». Ten claro que los vascos no estamos para serviros ni a Ibarretxe ni a ti ni a nadie.
Me alegraré de que a Basagoiti no le dejes solo con la bandera constitucionalista en esta Legislatura y de que el PP no crezca en ella a costa de tus fracasos, tu entreguismo y tu incoherencia. Me alegraré de que limpies de nacionalistas las instituciones y los medios de comunicación oficiales en Euskadi; de que no actúes como gobernante igual que Aznar, o sea dejando a los anteriores para que le hicieran la cama. Tengo confianza en ello. La verdad es que, más que en ti, en quien tengo una gran fe es en el nepotismo socialista. Sé que colocarás a toda tu gente. Soy realista y prefiero ese cambio a que se quede todo como está. Prefiero a los comisarios que van a cazar ciervos que a los que dejan escapar etarras.
Yo creo en la libertad y en la capacidad que tiene el ser humano de usarla para cambiar tanto a mejor como a peor. Y de la misma manera que algunos que se han erigido en el alma del constitucionalismo han hecho todo lo imposible para que el milagro del cambio no sea posible en Euskadi, también creo que tú, que te sentaste en la mesa de Otegi, tienes la gran oportunidad durante cuatro años de hacerte digno del privilegio que te ha dado el destino.
Sí, Patxi, lo malo de los sueños no es que no se cumplan, sino que se cumplen siempre de otra manera distinta a como uno los soñó.
Yo soñé un día con un Arzalluz derrotado por tu partido y fue derrotado por el propio PNV.
Yo soñé con un momento como éste, pero con otro protagonista.
Y hoy, aunque sé quién eres y sé lo que pretendías, no podré evitar emocionarme cuando oiga esas palabras -«lehendakari López»- resonando en el Parlamento vasco. Así de cursi es uno.
martes, 3 de marzo de 2009
El timo del twitter de Rosa Diez

El dilema también es aplicable a los blogs de políticos, sobre algunos de los cuales existen serias dudas de autoría. Juan Luis Sánchez cree que es inaceptable que si la cuenta de Twitter es personal de Rosa Diez, sea un portavoz el que se dedique a hacer los comentarios.
En Menéame, la noticia también ha generado reacciones y debate: “las cosas son así y se ve que algunas actualizaciones las hace ella. No se puede estar todo el día pendiente de Twitter, y menos teniendo que dirigir una campaña.”
“Se suponía que Internet iba a humanizar a los políticos, a acercarlos a los ciudadanos, no que se iban a perpetuar los artificios”.
Desde UPyD afirman que :
“Su blog lo actualiza ella, todos los días escribe ella, el facebook también lo actualiza ella, sus recetas, sus cosas… y el tuenti o el Twitter o como se llame, cuando ella no puede, evidentemente como hoy, pues no puede estar en todo, tiene una persona, un ayudante personal, un equipo o ponlo como quieras, que con sus instrucciones lo hace por ella. Ya está”.
lunes, 2 de marzo de 2009
Iñaki Ezkerra: 'Basagoiti aguanta el tirón'

domingo, 1 de marzo de 2009
sábado, 28 de febrero de 2009
Ernesto Ladrón de Guevara: 'Votaremos, sí, y...'
No pretendo aburrirles con el tema vasco. No soy de los que piensa que los vascongados somos el centro del universo, ni tampoco creo en eso de que los bilbaínos nacen donde quieren, aunque no lo soy. En realidad más bien soy un patatero que es como nos llaman a los alaveses en tono irónico, o si lo prefieren un babazorro, que es algo así como bobalicón o corto de entendederas al decir de los nacionalistas de la línea de la costa para referirse a los alaveses, dicho, eso sí, en euskera batua. viernes, 27 de febrero de 2009
El complejo de Asterix (por Jesús Laínz)
Ante las próximas elecciones vascas y gallegas
Goscinny y Uderzo se equivocaron. Aquel boscoso rincón de Armórica que imaginaron para su aldea de irreductibles galos estaba lejos de ser el más apropiado como modelo de un pueblo libre agredido por el imperialismo. Si hubiesen echado un vistazo por encima de los Pirineos no habrían tardado en darse cuenta de que en esta sufrida piel de toro podemos alardear de ser los campeones del mundo en materia de invasiones y opresiones.
El caso más llamativo –aunque sólo sea por la afición de sus hinchas a denunciar su opresiva situación mediante tiros en la nuca, lo que ha conseguido anunciar en todo el mundo que en las Vascongadas, además de los mejores cocineros televisivos, disfrutan también de los mejores asesinos de España– quizá sea el de los inconquistables vascos, ese pueblo milenario, descendiente en línea ininterrumpida de los cromañones autóctonos, que disfrutó de su independencia originaria bajo los fueros tan sabiamente otorgados por Tubal hasta que fue sometido por sucesivas oleadas de invasores españoles. Primero fueron los leoneses a pesar de la tunda que recibieron en Arrigoriaga a manos del hijo del duende Culebro, el célebre Jaun Zuría, al que no le hizo falta caerse de niño en un caldero de poción mágica para dar su merecido al invasor. Sin embargo, la corona castellana no cejaría en el empeño de meter sus narices en tierras vascongadas, lo que provocó la participación de los vascos –y las vascas– en las cosas de España, pero, eso sí, a título de mercenarios a sueldo, nunca como españoles de pleno derecho, pues no en vano conservaron su independencia hasta que se la arrebataron en 1839 Espartero y su caballo al vencer su ejército español al ejército vasco de Carlos María Isidro. Pero no quedó la cosa ahí, pues los españoles volvieron a las andadas, o más bien a las andanadas, poco después. Lo poquito de independencia que les quedaba lo barrió Cánovas en 1876 al vencer de nuevo con su ejército español al ejército vasco de Carlos VII. Tras una breve recuperación de la independencia –en fecha y circunstancias desconocidas, todo hay que decirlo–, volvieron los irreductibles vascos a perderla, esta vez en 1937 ante las bayonetas del ejército español, en concreto de las Brigadas Navarras, bajo el mando de Franco. Desde entonces, los heroicos gudaris no se dan respiro en su empeño de recuperar la independencia cromañónica, para lo cual llevan causadas, en viril combate frente a frente, casi mil bajas al ejército invasor.
Junto a la irreductible aldea vasca está la no menos irreductible aldea catalana, conquistada por los españoles el 11 de septiembre de 1714, aquella sangrienta fecha que, cual la caída de Troya o el hundimiento de la Atlántida, ha pasado a los anales sobre todo por la inflamada proclama con la que el caudillo independentista y experto en fugas Rafael Casanova arengó a los barceloneses, envuelto en la bandera estelada, para que acudieran a los baluartes a defender con su vida “la honra y la libertad de los Països Catalans frente a la invasión española. ¡Visca Catalunya lliure! ¡Visca la República! ¡Mori España!”. O algo así. Los sedicentes sucesores de Casanova, el muertito resucitado, mantienen encendida la antorcha de la resistencia exponiendo sus vidas en audaces operaciones en la retaguardia del ejército invasor, sobre todo derribando toros de Osborne. Herederos también del gusto por las proclamas, explican con viriles palabras el objetivo perseguido con sus acciones taurófobas: “Cada vez que un símbolo español sea alzado, será abatido sin contemplaciones por los patriotas catalanes como muestra de nuestra voluntad irreductible de defender a ultranza nuestros derechos nacionales”. La última acción de estos irreductibles ha tenido como objetivo el toro que se alza en el Bruc, lo cual es especialmente comprensible dado el carácter simbólico de dicho lugar, en el que los patriotas catalanes vencieron en 1808 al invasor español. O algo así.
Otro interesante asunto invasivo tuvo lugar por tierras de Nafarroa cuando al facha de Fernando el Católico se le ocurrió echar de Pamplona a la dinastía francesa de los Foix-Albret. Los navarros defendiéronse bravamente al grito de ¡Gora Euskadi askatuta!, pero se vieron finalmente superados por los invasores castellanos, entre los que se destacaron los guipuzcoanos, que imploraron a la reina de España la incorporación a su escudo provincial de los cañones capturados en la batalla de Velate (¡Ké falta de konzienzia nazional baska, karamba!), lo que sucedió durante medio milenio hasta que fueron eliminados por los peneuvistas en 1979 para así legar a las generaciones venideras una historia baska como Sabino manda.
Otros que están brillando últimamente en esta entretenida competición de rastacueros unidos jamás serán vencidos son los célticosuevos, voluntariosos reivindicadores de esencias galaicas milenarias inventadas anteayer. Hasta ahora, para sus argumentaciones antiespañolas lo mismo les han servido los castros de la Edad del Hierro que el Regnum Sueborum de Andeca y Sisegutia o la conquista de los inevitables Reyes Católicos. En el primer caso, el invasor se apareció bajo la forma de romano imperialista, primer avatar del centralismo español. En el segundo, fue el fascista de Leovigildo el que arrebató la independencia a los gallegos a pesar de la resistencia de Malarico, el candidato del BNG. En el caso de Isabel y Fernando todo argumento sobra, pues su sola mención ya evidencia que la razón estaba del otro lado. Pero parece que Astérix se les está quedando corto, por lo que ahora van de espartaquistas, pero no de los de Rosa Luxemburg, sino de los de Kirk Douglas: ahí está, para demostrarlo, el estupefaciente video electoral imitando la famosa escena de la película de Kubrick en la que todos los esclavos se identifican como Espartaco para evitar su captura por los romanos. ¡Eu son Anxo Quintana, carallo!
Pero no acaba aquí la competición por ver quién es más Astérix que nadie. Ahí está Al-Andalus, esa vieja nación musulmana nacida del plebiscito celebrado a orillas del Guadalete y posteriormente sometida a sangre y fuego por los cristianos norteños. Desde entonces gimen los andaluces bajo la opresión española. Según informaciones contrastadas, el califa Chaves, inspirado por los altos principios de la Ley de Memoria Histórica, está estudiando reclamar al gobierno de Ibarretxe el resarcimiento de tantos siglos de opresión provocados por Diego López de Haro y Lope Díaz de Haro, entre otros Señores de Vizcaya, por su principal participación en la conquista de Al-Andalus desde las Navas de Tolosa en adelante.
Luego están los canarios, invadidos por los godos peninsulares, naturalmente, aunque llame la atención que ninguno de los defensores de la canariedad de la Nación Canaria, tambien definida en sus textos doctrinales como Nación Archipielágica y Atlántica, tenga precisamente pinta de guanche.
Si bien no suele recordarse, también se padece la asterixitis por tierras levantinas, pues no deja de haber quienes explican que el Reino de Valencia, hasta entonces independiente, fue vencido y conquistado por España en la batalla de Almansa en 1707.
Regresando al norte, los asturianos, antaño orgullosos de que “Asturias es España, y lo demás, tierra conquistada”, ahora están descubriendo, gracias a la impagable labor de las elites intelectuales izquierdistas, que son un pueblo celta conquistado por los castellanos que les impusieron su lengua e intentaron extirpar la suya autóctona, de origen igualmente celta, antes llamada bable (para ser exactos, bables, en plural, pues son más de uno) y ahora llamada asturianu, que es más académico.
Muy parecido es el caso de sus vecinos cántabros, recién llegados al conocimiento de haber sido igualmente conquistados. A esta concienciación ha ayudado no poco la astracanada de las Guerras Cántabras que se celebra desde hace unos pocos años en el Valle de Buelna, en la que ha participado alguna vez Miguel Ángel Revilla disfrazado de Asuranceturix y que ha sido declarada recientemente Fiesta de Interés Turístico. No ha sido pequeña la polvareda levantada con ocasión de la propuesta de erigir una estatua de Marco Vipsanio Agripa, pues los conquistaditos locales –sabedores de que sus genes provienen directa y exclusivamente de Laro y Corocotta, como lo demuestra, entre otras cosas, la lengua que hablan, sin duda céltica– lo han considerado un agravio de calibre similar al representado por la estatua santanderina de Franco y la santoñesa de Carrero Blanco, otros dos invasores intercambiables por César Augusto y el mencionado Agripa. Por si algún lector malicioso cree que el suscribiente exagera, vaya por delante la noticia de que en los mercadillos locales pueden encontrarse unas simpáticas camisetas ilustradas con la imagen de un mozalbete uniformado de revolucionario de fin de semana (pasamontañas, pañuelo palestino y tirachinas) enmarcado por el lema “¡Kantabria libre! Invadidos seguro; sometidos jamás”.
En fin, lo único que parece sacarse en limpio de toda esta colorida historia de invasores e invadidos es que no habrá más remedio que admitir que los odiados castellanos, esos españoles irremediables, culpables de todo mal y blanco de todas las recriminaciones, lejos de ser los seres despreciables que presentan todas las mitologías separatistas, han demostrado ser unos fabulosos superhombres, capaces de vencer una vez tras otra, aun siendo minoría en el conjunto de la población nacional (perdón, estatal), a todo el que se les ha puesto por delante.
Lo que quizá debiera provocar alguna reflexión a tanto aprendiz de Asterix que anda por ahí suelto.





