(Publicado en LA RAZON)Frases para ciudadanos:
"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)
jueves, 27 de agosto de 2009
Iñaki Ezkerra: 'Los donantes de cara'
(Publicado en LA RAZON)domingo, 26 de julio de 2009
La vicepresidenta del Congreso, indignada con Pérez-Reverte por un artículo
CRITICABA A LOS DIPUTADOS
La vicepresidenta del Congreso, indignada con Pérez Reverte por un artículo

(Libertad Digital) La carta al director está recogida en XL Semanal, el suplemento dominical de ABC que también publica los artículos de Arturo Pérez Reverte. Hace unas semanas, el escritor y académico se refirió a los diputados en un texto titulado "Esa gentuza" en el que cargaba con sus "maneras" de "nuevos ricos" y, sobre todo, con su abultado sueldo.
Apunta Cunillera que artículos como este se hacen "cuando a lo peor no tienen ideas mejores sobre las que escribir" y se acude al "recurso fácil de meterse con los políticos". Y añade que le dice todo esto "desde la razón", porque espera "más de quien como escritor nos ha dado grandes momentos de lectura".
La diputada le pide "más reflexión, más crítica serena y razonada y menos exabruptos" y le pregunta cuál es su "fórmula", si pretende que se "vayan" todos esos parlamentarios a los que critica. Termina Cunillera solicitándole "rigor y educación". "No me atrevería a pedirle respeto", apunta la diputada, que no hace mención en su carta a uno de los motivos centrales del artículo de Reverte, el sueldo suyo y de sus compañeros.
sábado, 25 de julio de 2009
Arturo Pérez-Reverte: 'Esa gentuza'
Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre. viernes, 24 de julio de 2009
Iñaki Ezkerra: El caso "Cutrel"

Desde que se ha «destapado» lo de «Cutrel», yo es que a un político ya no le doy ni la hora. Ni agua. Ni las gracias, no sea que me confundan con Correa. De pronto me echo a temblar al acordarme de que una vez Javier Arenas me envió a casa una caja de polvorones. Me pongo a pensarlo y no sé si le tengo que denunciar yo a él o él a mí. Creo que voy a llamarle para preguntárselo. Y, por cierto, los polvorones me los envió por elogiarle en un artículo. No sé si eso será delictivo. De acuerdo, aquellas delicias de La Estepeña, aquellos mantecados y mazapanes navideños no movieron mi voluntad. El artículo fue anterior al regalo. Esto nadie lo puede poner en duda, pero ¿y si estamos ante un caso de corrupción retroactiva? Ya lo ven ustedes yo, con esta cara de bueno que tengo, cualquier día me veo dentro de la trama de «Cutrel» por comerme un polvorón. Y es que la palabra «polvorón» promete. Porque para que un escándalo tenga en España éxito no es importante la cifra millonaria sino la palabreja. A la gente le da igual cien que cien mil euros. A la gente lo que le gusta son los polvorones, los trajes, los bolsos, los sacapuntas para sacarles punta. Le gusta lo que es icónico o anecdótico y por lo tanto prende automáticamente en la atención, el alma, la memoria colectivas. De ahí el éxito publicitario que hay que reconocerle a Rubalcaba y a su filtración. Los del PP son, en estas lides de la malevolencia, demasiado escrupulosos, demasiado caballeros. No saben aprovechar esa clase de recursos narrativos y figurativos, de anécdotas e imágenes y voces pegadizas. Los socialistas les habrían sacado un eterno jugo a los cuernos de Bermejo cuando su cacería. A los del PP les vienen con los bolsos y en vez de hablar de la interina sin papeles de la hermana de Rubalcaba le sacan a Rita a decir que «lo que se da no se quita». De ser Camps y Barberá socialistas, ya estarían hablando del «antivalencianismo del PSOE». Ya estarían diciendo: «Señor Zapatero, reconózcalo, usted odia las fallas».
jueves, 23 de julio de 2009
The Rock of Gibraltar (Angela Vallvey)
(LA RAZON).- Con la presencia del ministro Moratinos en Gibraltar se ha confirmado lo que muchos sospechábamos: que Gibraltar «é inglé». Eso es lo que se traducirá, como denuncian amargamente algunas voces críticas, de la visita del ministro de exteriores español a la Roca: que estamos consintiendo, que damos el visto bueno a la ocupación. Que los ingleses llevan trescientos años apretando disciplinadamente el rabel contra el duro asiento de The Rock, y que la expropiación se ha consumado por culpa de Moratinos y las ansias dialogantes y negociadoras de ZP. Yo tenía un pariente político que era gibraltareño. Ya murió, no sabemos si a causa de su senectud o por un virulento ataque de patriotismo británico. Cuando le preguntaban cómo se sentía él, si español o inglés, contestaba ofendidísimo: «¿Qué me voy a sentí yo, pisha? ¡Inglé, yo me siento inglé! Mira que os gusta entrá por estribó a lo’ españole…» Mi encantador pariente nunca aprendió ni a decir «Thank you» a pesar de su apostura más «british» que la de la reina Isabel II, que a su lado habría quedado como una pueblerina irlandesa. A veces hacía un esfuerzo por farfullar «en protestante», como él mismo proponía, pero su «inglé era de Traiguén, de Traiguén y güan tu tri», como diría Nicolás Guillén, y era difícil comprenderlo. Ya resultaba una tarea ardua lograr entender qué quería decir en español. De modo que «en inglé»… Misión Imposible. Yo asociaba antes el problema de Gibraltar con el acento de mi allegado: un asunto endemoniadamente espinoso de resolver. Ahora creo que no importa tanto si Gibraltar es británico o español como qué ocurriría si formara parte de España de nuevo: ¿se imaginan el lío para prepararle un estatuto de autonomía a su medida? ¿Qué pasaría con la financiación? Y es evidente que a los gibraltareños les espeluzna la idea de volver a España: no quieren dejar de ser un centro financiero «off-shore» para convertirse en una península de esclavos fiscales «on-socialism». Así es…
miércoles, 22 de julio de 2009
Los mundos de Leire Pajín, esa gran "intelectual"
Este caluroso verano sigue calentando y reblandeciendo las neuronas de esta gran "intelectual" que es Leire Pajín, cuyos conocimientos jurídicos sólo se ven superados por su admiración sobrenatural hacia el líder planetario, el insigne ZP.“[...] La obligación del Ejecutivo es legislar en función de sus compromisos con los ciudadanos y sus convicciones”.
martes, 21 de julio de 2009
Los directores del Cervantes discuten en Comillas los nuevos retos del Instituto
«Serán jornadas de debate, de intercambio de experiencias para seguir peleando en el mundo», señaló su directora, Carmen Caffarel.
(El Diario Montañés)Caffarel relató que, «a pesar de los tiempos de crisis que vivimos», el reto del Instituto Cervantes es seguir creciendo, «un crecimiento moderado, pero que no dejará de centrarse en promoción de la lengua española y de la cultura de los países hispano hablantes», con especial referencia a regiones como Europa, África Subsahariana, Asia y Estados Unidos. (Nota del bloguero: Sra. Caffarel, es muy bueno que la lengua española se promocione fuera de nuestro país, pero mientras siga prohibiéndose su uso en la administración, educación, sanidad, y hasta en el comercio, en comunidades como Cataluña, serán ustedes co-responsables de no atender a los ciudadanos que deseamos poder vivir con normalidad en castellano. ¿Para cuándo una sede del Instituto Cervantes en Barcelona?).
Tras mostrar su gratitud al Gobierno de Cantabria y a la alcaldesa de Comillas «por su hospitalidad», la directora del Instituto Cervantes explicó que la presencia de esta institución «ha ido creciendo en todo el mundo. Cada vez es más, seguimos pujantes», y adelantó que estas jornadas «serán de debate, de comunicación e intercambio de experiencias para enriquecernos entre todos y seguir peleando».
Se trata, pues, de una puesta en común de todo el trabajo que se realiza en cada uno de los 72 centros y con los aproximadamente 150.000 alumnos que están matriculados, una ocasión para saber qué se hace en cada esquina del mundo y coordinar los nuevos proyectos y retos, entre los que la directora señaló directamente la creatividad, la innovación y aplicación de las nuevas tecnologías «para llegar a más gente».
Revilla, en su bienvenida. agradeció el trabajo de difusión de la lengua y la cultura españolas que desarrolla el Instituto Cervantes y animó a sus directores a «mantener con entusiasmo e ilusión» esta tarea.
También intervinieron en esta inauguración el delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez y la alcaldesa de Comillas, María Teresa Noceda.
El destierro del castellano en Cataluña comienza a asomar en EL PAIS

A principios de julio, el Parlament sacaba adelante la Ley de Educación de Cataluña. La mayoría de periódicos nacionales centraban la atención en un punto clave: el castellano quedaba desterrado de las escuelas de esa Comunidad Autónoma. Ademas, los parlamentarios catalanes han blindado la norma para que un posterior Gobierno pueda cambiar esto.
El diario El País no entendió en ese momento que este hecho mereciera portada.
Dos semanas después, el diario de PRISA abre sus puertas a una insólita
"Muy a mi pesar, como catalanista y de izquierdas, tengo que reconocer que, en Cataluña, el uso del castellano está restringido, no existe la posibilidad de expresarse o recibir información en los dos idiomas oficiales. Como ejemplo puedo indicar que mi madre, persona que habla y piensa en castellano, que además es de avanzada edad y está más bien regular de salud, cada vez que recibe una notificación de su médico, que por desgracia son muchas, tengo que traducírsela al castellano, porque únicamente está escrita en catalán. Esta situación me parece muy pobre, y desde luego no me sirve que algún político me diga que puedo exigir que la Administración se dirija en el idioma que conoce o que tiene a su disposición escuelas de adultos para aprender catalán. Es decir, el uso y entendimiento del catalán es obligatorio y no un derecho para todo el mundo en Cataluña, ésta es una situación lamentable y que restringe los derechos constitucionales de las personas, y desde mi punto de vista hace más pequeño a un país".
lunes, 20 de julio de 2009
Antonio Burgos: 'El calor y la calor'
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HAY algo que me pone más nervioso que un café solo antes de dormir: la igualitaria moda antigramatical del «ciudadanos y ciudadanas». El primero que hizo de esa forma tabla rasa con la norma gramatical fue un igualitario cumplidor del artículo 14 de la Constitución. El segundo, sencillamente un imbécil.
En esta moda de los progres caen hasta los que se tienen por muy conservadores. Que un tío con el carné del PSOE diga lo de «ciudadanos y ciudadanas» es lógico: de algo hay que comer. Pero yo le he oído decir «españoles y españolas» a Sorayita, como si fuera una Bibiana Aído cualquiera. Y a Javier Arenas, ni te cuento lo de «andaluces y andaluzas». En vez de tanto «campus» de la FAES y tanta reunión en Roquetas, los del PP deberían dar cursillos estivales obligatorios a su gente para que no hablara con la cretinez de género del PSOE a la hora de dar discursos y discursas, de hacer declaraciones y declaracionas o de responder a entrevistas y entrevistos.
La mancha de la mora con otra verde se quita y la otra noche, en la Casa de ABC, durante la Cena de los Cavia, tuvimos la suerte de asistir a un brillante espectáculo de inteligencia en defensa de la lengua española, a cargo, como no podía ser menos, de un académico de la Española, el maestro Mingote. En la Cena de los Cavia hay cada año dos agradables sorpresas: que los discursos son antes de que comience la cena, y no en el sopor del postre y del café; y que entre ellos figura fijo de plantilla el que pronuncia el presidente del jurado, excelentísimo señor don Antonio Mingote Barrachina. El ya tradicional discurso de Mingote en los Cavia es cada año como el texto de uno de sus geniales dibujos, pero en más larguito. Traduzco: una delicia de dos folios y medio. En los que este año arrancó con una maravillosa parodia de esos destrozones progres del idioma. Dijo Mingote, con Sus Majestades delante: «A juzgar por las manifestaciones públicas ante la presencia de los Reyes o los Príncipes, los españoles (y las españolas, seamos coyunturalmente correctos), los republicanos y republicanas españoles y españolas son espectacularmente monárquicos y monárquicas». Y no quedó ahí la parodia de los militantes (y militantas) del «ciudadanos y ciudadanas», sino que hablando del frotamiento de reales narices con las autoridades maoríes en reciente viaje, precisó Mingote que tal augusto restregamiento se produjo en los antípodas y en las antípodas.
Aquella tarde hacía en Madrid mucho calor. Corrijo el género: mucha calor. Fue Manuel Alcántara, otro maestro, quien me lo precisó: ya no estamos en la época del calor, porque ha llegado la calor. ¿Es lo mismo el calor que la calor? Cualquier imbécil de «ciudadanos y ciudadanas» diría que sí, pero sin tener en cuenta algo fundamental. Que aunque en los termómetros no hay artículo 14 de la Constitución, fueron los hermanos Álvarez Quintero los primeros políticamente correctos en materia de temperaturas estivales, y eso que no eran intelectuales orgánicos arrimados al pesebre del poder, sino encumbrados por el fervor de su público en un teatro no subvencionado. Con el anónimo libro de la sabiduría popular en la mano, los Álvarez Quintero establecieron que dentro del verano andaluz hay cuatro estaciones, a saber: el calor, la calor, los calores y las calores. Cualquier cretinete de la corrección política creería que «el calor y la calor» son igualitarias formas de apreciar la temperatura. Craso error. No es lo mismo el calor que la calor. Qué va. Con la calor se suda tela y no hay forma de pegar ojo por la noche. Y no te digo cuando lleguen los calores.
Pero no quiero extenderme en desigualdad de géneros termométricos estivales, porque la imbecilidad del «ciudadanos y ciudadanas» puede llegar a la predicción meteorológica. Estoy viendo al hombre (y a la mujer) del tiempo anunciar que hoy va a hacer «mucho calor y mucha calor» en las autonomías mediterráneas y en los autonomíos mediterráneos.
(Publicado en ABC)
domingo, 19 de julio de 2009
Ernesto Ladrón de Guevara: 'Desasosiego'


