Frases para ciudadanos:

"Todos hemos nacido iguales, y los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados". (J.F. Kennedy).

"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)

domingo, 26 de julio de 2009

La vicepresidenta del Congreso, indignada con Pérez-Reverte por un artículo

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Como dice el refrán, "el que se pica, ajos come". La reacción de algunas "señorías" sobre el artículo de Arturo Pérez-Reverte en el que se ven retratados, no podía ser otra: indignación.

CRITICABA A LOS DIPUTADOS

La vicepresidenta del Congreso, indignada con Pérez Reverte por un artículo


La socialista Teresa Cunillera, que ocupa la vicepresidencia del Congreso de los Diputados, ha dedicado una airada carta al Director dirigida a Arturo Pérez Reverte, que escribió un texto muy crítico con los parlamentarios. Le pide "más reflexión" y "menos exabruptos".

(Libertad Digital) La carta al director está recogida en XL Semanal, el suplemento dominical de ABC que también publica los artículos de Arturo Pérez Reverte. Hace unas semanas, el escritor y académico se refirió a los diputados en un texto titulado "Esa gentuza" en el que cargaba con sus "maneras" de "nuevos ricos" y, sobre todo, con su abultado sueldo.

El escritor apuntaba que "siempre hay justos en Sodoma" pero no ahorraba críticas para los parlamentarios, de los que decía que algunos no habían "trabajado en su vida". Recordaba, además, que juntos "se habían trajinado" cobrar la máxima pensión pública "tras sólo siete años en el escaño".

Este domingo, la revista incluye la respuesta de una indignada Teresa Cunillera. La diputada y vicepresidenta del Congreso dice que el "sentimiento" del que habla el escritor se traduce en "insulto y desprecio a los diputados" y le acusa de un "desconocimiento supino de lo que supone el trabajo y la dedicación de los parlamentarios españoles".

"Tenga cuidado cuando quiera ciscarse en la p… madre de alguien, no vaya a ser que sea un ciudadano que no sea parlamentario y se lo tome con menos paciencia y resignación", continúa. Alude a otra de las frases de Reverte.

Apunta Cunillera que artículos como este se hacen "cuando a lo peor no tienen ideas mejores sobre las que escribir" y se acude al "recurso fácil de meterse con los políticos". Y añade que le dice todo esto "desde la razón", porque espera "más de quien como escritor nos ha dado grandes momentos de lectura".

La diputada le pide "más reflexión, más crítica serena y razonada y menos exabruptos" y le pregunta cuál es su "fórmula", si pretende que se "vayan" todos esos parlamentarios a los que critica. Termina Cunillera solicitándole "rigor y educación". "No me atrevería a pedirle respeto", apunta la diputada, que no hace mención en su carta a uno de los motivos centrales del artículo de Reverte, el sueldo suyo y de sus compañeros.

Habrá que ver si hay respuesta en las próximas semanas del académico. Lo cierto es que su artículo terminaba diciendo que "algún día" contaría con detalle "cómo se reparten las dietas" y "los privilegios".

sábado, 25 de julio de 2009

Arturo Pérez-Reverte: 'Esa gentuza'

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Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.


(Publicado en XL SEMANAL, el 8 de julio)

viernes, 24 de julio de 2009

Iñaki Ezkerra: El caso "Cutrel"

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Nuevamente, contamos en este blog con la afilada pluma del sagaz Iñaki Ezkerra, quien nuevamente desmenuza la esencia del 'caso Gurtel', que merecería denominarse caso "Cutrel", por la casposidad y mezquindad de este escándalo, políticamente útil para quienes ven la paja en el ojo ajeno pero nunca la viga en el propio.


EL CASO 'CUTREL'
(Publicado en LA RAZON)

Primero fueron los trajes de Camps y ahora son los bolsos de Rita Barberá. Aquí ya sólo faltan unas remesas de bragas y calzoncillos para que lo de Gürtel se parezca a un rastro. El caso «Gürtel» es en realidad el caso «Cutrel», porque lo que distingue a este presunto escándalo político de otros es eso, lo cutre, el detalle irrelevante, mezquino y enano que se nos quiere vender como una gran revelación. Uno espera que le hablen de unas corruptelas como Dios manda, de unas cifras de dinero mínimas que no bajen de los diez millones de euros –como la ayudita de Chaves al currelo de su amada hija–, de negocios turbios de un cierta envergadura, de docenas de viviendas de protección pública, por ejemplo, como ésas de Vallecas que estaban promovidas por UGT y cuyo sobreprecio ha puesto en pie de guerra a los propietarios. Uno espera que, si se tira de la cuerda, lo que salga no sea literalmente la cuerda de tender la ropa y la vecina que te choriza las pinzas de plástico ni los funcionarios que roban nocturna y alevosamente sellos y grapadoras y lapiceros y sacapuntas y gomas de borrar al Ministerio. Y es que sencillamente no se puede hablar en serio de grapas y pinzas de colgar, de trajes y de bolsos.

Desde que se ha «destapado» lo de «Cutrel», yo es que a un político ya no le doy ni la hora. Ni agua. Ni las gracias, no sea que me confundan con Correa. De pronto me echo a temblar al acordarme de que una vez Javier Arenas me envió a casa una caja de polvorones. Me pongo a pensarlo y no sé si le tengo que denunciar yo a él o él a mí. Creo que voy a llamarle para preguntárselo. Y, por cierto, los polvorones me los envió por elogiarle en un artículo. No sé si eso será delictivo. De acuerdo, aquellas delicias de La Estepeña, aquellos mantecados y mazapanes navideños no movieron mi voluntad. El artículo fue anterior al regalo. Esto nadie lo puede poner en duda, pero ¿y si estamos ante un caso de corrupción retroactiva? Ya lo ven ustedes yo, con esta cara de bueno que tengo, cualquier día me veo dentro de la trama de «Cutrel» por comerme un polvorón. Y es que la palabra «polvorón» promete. Porque para que un escándalo tenga en España éxito no es importante la cifra millonaria sino la palabreja. A la gente le da igual cien que cien mil euros. A la gente lo que le gusta son los polvorones, los trajes, los bolsos, los sacapuntas para sacarles punta. Le gusta lo que es icónico o anecdótico y por lo tanto prende automáticamente en la atención, el alma, la memoria colectivas. De ahí el éxito publicitario que hay que reconocerle a Rubalcaba y a su filtración. Los del PP son, en estas lides de la malevolencia, demasiado escrupulosos, demasiado caballeros. No saben aprovechar esa clase de recursos narrativos y figurativos, de anécdotas e imágenes y voces pegadizas. Los socialistas les habrían sacado un eterno jugo a los cuernos de Bermejo cuando su cacería. A los del PP les vienen con los bolsos y en vez de hablar de la interina sin papeles de la hermana de Rubalcaba le sacan a Rita a decir que «lo que se da no se quita». De ser Camps y Barberá socialistas, ya estarían hablando del «antivalencianismo del PSOE». Ya estarían diciendo: «Señor Zapatero, reconózcalo, usted odia las fallas».

jueves, 23 de julio de 2009

The Rock of Gibraltar (Angela Vallvey)

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(LA RAZON).- Con la presencia del ministro Moratinos en Gibraltar se ha confirmado lo que muchos sospechábamos: que Gibraltar «é inglé». Eso es lo que se traducirá, como denuncian amargamente algunas voces críticas, de la visita del ministro de exteriores español a la Roca: que estamos consintiendo, que damos el visto bueno a la ocupación. Que los ingleses llevan trescientos años apretando disciplinadamente el rabel contra el duro asiento de The Rock, y que la expropiación se ha consumado por culpa de Moratinos y las ansias dialogantes y negociadoras de ZP. Yo tenía un pariente político que era gibraltareño. Ya murió, no sabemos si a causa de su senectud o por un virulento ataque de patriotismo británico. Cuando le preguntaban cómo se sentía él, si español o inglés, contestaba ofendidísimo: «¿Qué me voy a sentí yo, pisha? ¡Inglé, yo me siento inglé! Mira que os gusta entrá por estribó a lo’ españole…» Mi encantador pariente nunca aprendió ni a decir «Thank you» a pesar de su apostura más «british» que la de la reina Isabel II, que a su lado habría quedado como una pueblerina irlandesa. A veces hacía un esfuerzo por farfullar «en protestante», como él mismo proponía, pero su «inglé era de Traiguén, de Traiguén y güan tu tri», como diría Nicolás Guillén, y era difícil comprenderlo. Ya resultaba una tarea ardua lograr entender qué quería decir en español. De modo que «en inglé»… Misión Imposible. Yo asociaba antes el problema de Gibraltar con el acento de mi allegado: un asunto endemoniadamente espinoso de resolver. Ahora creo que no importa tanto si Gibraltar es británico o español como qué ocurriría si formara parte de España de nuevo: ¿se imaginan el lío para prepararle un estatuto de autonomía a su medida? ¿Qué pasaría con la financiación? Y es evidente que a los gibraltareños les espeluzna la idea de volver a España: no quieren dejar de ser un centro financiero «off-shore» para convertirse en una península de esclavos fiscales «on-socialism». Así es…

miércoles, 22 de julio de 2009

Los mundos de Leire Pajín, esa gran "intelectual"

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Este caluroso verano sigue calentando y reblandeciendo las neuronas de esta gran "intelectual" que es Leire Pajín, cuyos conocimientos jurídicos sólo se ven superados por su admiración sobrenatural hacia el líder planetario, el insigne ZP.

Hoy nos ha sorprendido con una nueva perla jurídica, procedente de sus profundos conocimientos en materia jurídica, al explicarnos que EL EJECUTIVO LEGISLA.

Qué duda cabe que Leire Pajín, secretaria de Organización del PSOE, nos ha dado y dará tardes de gloria, planetarias, desde luego. Metafóricas sin duda. Pero, sobre todo, y lo más lamentable, nos dará tardes de lágrima, de preguntarnos qué hemos hecho para merecernos esto. ¿Cómo puede ser que una persona tan importante en el PSOE, y en el país, no sepa articular una frase que tenga sentido y, si lo hace, no sepa distinguir entre los poderes Legislativo y Ejecutivo?

Leire Pajín, hoy (visto en CNN+) ante los medios de comunicación, en relación al
dictamen del CGPJ sobre la futura Ley del Aborto:

“[...] La obligación del Ejecutivo es legislar en función de sus compromisos con los ciudadanos y sus convicciones”.
¿El Ejecutivo legislando? ¿Y el Ejecutivo, también, administrando justicia? Guarden, al menos, las formas, por favor, que se les ve el plumero.

martes, 21 de julio de 2009

Los directores del Cervantes discuten en Comillas los nuevos retos del Instituto

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«Serán jornadas de debate, de intercambio de experiencias para seguir peleando en el mundo», señaló su directora, Carmen Caffarel.


(El Diario Montañés)

«Tenemos por delante cuatro días de trabajo para que el futuro del Cervantes sea más fructífero». Ése es el objetivo que se marca Carmen Caffarel, director del Instituto Cervantes, para las V Jornadas de Directores que esta vez han elegido el Palacio de Sobrellano, en Comillas, como sede para su reunión anual. A este encuentro acuden la casi totalidad de los 72 centros repartidos por todo el mundo, a los que dio la bienvenida el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que inauguró la cita con un discurso en el que puso en valor Comillas y la Fundación: «Yo soy el mayor convencido de que España tiene en el idioma su gran activo». (Nota del bloguero: activo que en las comunidades bilingües se ve totalmente despreciado, perseguido, prohibido y multado).

Caffarel relató que, «a pesar de los tiempos de crisis que vivimos», el reto del Instituto Cervantes es seguir creciendo, «un crecimiento moderado, pero que no dejará de centrarse en promoción de la lengua española y de la cultura de los países hispano hablantes», con especial referencia a regiones como Europa, África Subsahariana, Asia y Estados Unidos. (Nota del bloguero: Sra. Caffarel, es muy bueno que la lengua española se promocione fuera de nuestro país, pero mientras siga prohibiéndose su uso en la administración, educación, sanidad, y hasta en el comercio, en comunidades como Cataluña, serán ustedes co-responsables de no atender a los ciudadanos que deseamos poder vivir con normalidad en castellano. ¿Para cuándo una sede del Instituto Cervantes en Barcelona?).

Tras mostrar su gratitud al Gobierno de Cantabria y a la alcaldesa de Comillas «por su hospitalidad», la directora del Instituto Cervantes explicó que la presencia de esta institución «ha ido creciendo en todo el mundo. Cada vez es más, seguimos pujantes», y adelantó que estas jornadas «serán de debate, de comunicación e intercambio de experiencias para enriquecernos entre todos y seguir peleando».

Se trata, pues, de una puesta en común de todo el trabajo que se realiza en cada uno de los 72 centros y con los aproximadamente 150.000 alumnos que están matriculados, una ocasión para saber qué se hace en cada esquina del mundo y coordinar los nuevos proyectos y retos, entre los que la directora señaló directamente la creatividad, la innovación y aplicación de las nuevas tecnologías «para llegar a más gente».

Revilla, en su bienvenida. agradeció el trabajo de difusión de la lengua y la cultura españolas que desarrolla el Instituto Cervantes y animó a sus directores a «mantener con entusiasmo e ilusión» esta tarea.

También intervinieron en esta inauguración el delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez y la alcaldesa de Comillas, María Teresa Noceda.

NOTA DEL BLOGUERO: Véase lo que sucede con el castellano y quienes osamos utilizarlo, en Cataluña, su tierra, que todavía es parte de España.

El destierro del castellano en Cataluña comienza a asomar en EL PAIS

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(PD).- Es un hecho. En Cataluña, como en otras Comunidades Autónomas, se vulnera la libertad lingüística. Con el camelo de la "inmersión lingüística" en determinadas regiones de España no se permite a los ciudadanos a utilizar en la Educación y en el trato con la Administración el español. Los diarios progresistas y la prensa catalana han hecho la vista gorda a esta situación insólita. Pero el periódico de PRISA comienza a reconocer la situación. Lo hace a través de una escueta Carta al Director, pero que habrá chocado sobremanera a sus lectores.

A principios de julio, el Parlament sacaba adelante la Ley de Educación de Cataluña. La mayoría de periódicos nacionales centraban la atención en un punto clave: el castellano quedaba desterrado de las escuelas de esa Comunidad Autónoma. Ademas, los parlamentarios catalanes han blindado la norma para que un posterior Gobierno pueda cambiar esto.

El diario El País no entendió en ese momento que este hecho mereciera portada.
Lo daba a sus lectores en el interior y con esta peculiar visión: "Aprobada la primera ley de Educación de Cataluña con el 90% de los votos del Parlament".

Dos semanas después, el diario de PRISA abre sus puertas a una insólita
Carta al Director que habrá hecho a más de uno de sus lectores restregarse los ojos.

"Muy a mi pesar, como catalanista y de izquierdas, tengo que reconocer que, en Cataluña, el uso del castellano está restringido, no existe la posibilidad de expresarse o recibir información en los dos idiomas oficiales. Como ejemplo puedo indicar que mi madre, persona que habla y piensa en castellano, que además es de avanzada edad y está más bien regular de salud, cada vez que recibe una notificación de su médico, que por desgracia son muchas, tengo que traducírsela al castellano, porque únicamente está escrita en catalán. Esta situación me parece muy pobre, y desde luego no me sirve que algún político me diga que puedo exigir que la Administración se dirija en el idioma que conoce o que tiene a su disposición escuelas de adultos para aprender catalán. Es decir, el uso y entendimiento del catalán es obligatorio y no un derecho para todo el mundo en Cataluña, ésta es una situación lamentable y que restringe los derechos constitucionales de las personas, y desde mi punto de vista hace más pequeño a un país".
(Publicado en PERIODISTA DIGITAL)

lunes, 20 de julio de 2009

Antonio Burgos: 'El calor y la calor'

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HAY algo que me pone más nervioso que un café solo antes de dormir: la igualitaria moda antigramatical del «ciudadanos y ciudadanas». El primero que hizo de esa forma tabla rasa con la norma gramatical fue un igualitario cumplidor del artículo 14 de la Constitución. El segundo, sencillamente un imbécil.

En esta moda de los progres caen hasta los que se tienen por muy conservadores. Que un tío con el carné del PSOE diga lo de «ciudadanos y ciudadanas» es lógico: de algo hay que comer. Pero yo le he oído decir «españoles y españolas» a Sorayita, como si fuera una Bibiana Aído cualquiera. Y a Javier Arenas, ni te cuento lo de «andaluces y andaluzas». En vez de tanto «campus» de la FAES y tanta reunión en Roquetas, los del PP deberían dar cursillos estivales obligatorios a su gente para que no hablara con la cretinez de género del PSOE a la hora de dar discursos y discursas, de hacer declaraciones y declaracionas o de responder a entrevistas y entrevistos.

La mancha de la mora con otra verde se quita y la otra noche, en la Casa de ABC, durante la Cena de los Cavia, tuvimos la suerte de asistir a un brillante espectáculo de inteligencia en defensa de la lengua española, a cargo, como no podía ser menos, de un académico de la Española, el maestro Mingote. En la Cena de los Cavia hay cada año dos agradables sorpresas: que los discursos son antes de que comience la cena, y no en el sopor del postre y del café; y que entre ellos figura fijo de plantilla el que pronuncia el presidente del jurado, excelentísimo señor don Antonio Mingote Barrachina. El ya tradicional discurso de Mingote en los Cavia es cada año como el texto de uno de sus geniales dibujos, pero en más larguito. Traduzco: una delicia de dos folios y medio. En los que este año arrancó con una maravillosa parodia de esos destrozones progres del idioma. Dijo Mingote, con Sus Majestades delante: «A juzgar por las manifestaciones públicas ante la presencia de los Reyes o los Príncipes, los españoles (y las españolas, seamos coyunturalmente correctos), los republicanos y republicanas españoles y españolas son espectacularmente monárquicos y monárquicas». Y no quedó ahí la parodia de los militantes (y militantas) del «ciudadanos y ciudadanas», sino que hablando del frotamiento de reales narices con las autoridades maoríes en reciente viaje, precisó Mingote que tal augusto restregamiento se produjo en los antípodas y en las antípodas.

Aquella tarde hacía en Madrid mucho calor. Corrijo el género: mucha calor. Fue Manuel Alcántara, otro maestro, quien me lo precisó: ya no estamos en la época del calor, porque ha llegado la calor. ¿Es lo mismo el calor que la calor? Cualquier imbécil de «ciudadanos y ciudadanas» diría que sí, pero sin tener en cuenta algo fundamental. Que aunque en los termómetros no hay artículo 14 de la Constitución, fueron los hermanos Álvarez Quintero los primeros políticamente correctos en materia de temperaturas estivales, y eso que no eran intelectuales orgánicos arrimados al pesebre del poder, sino encumbrados por el fervor de su público en un teatro no subvencionado. Con el anónimo libro de la sabiduría popular en la mano, los Álvarez Quintero establecieron que dentro del verano andaluz hay cuatro estaciones, a saber: el calor, la calor, los calores y las calores. Cualquier cretinete de la corrección política creería que «el calor y la calor» son igualitarias formas de apreciar la temperatura. Craso error. No es lo mismo el calor que la calor. Qué va. Con la calor se suda tela y no hay forma de pegar ojo por la noche. Y no te digo cuando lleguen los calores.

Pero no quiero extenderme en desigualdad de géneros termométricos estivales, porque la imbecilidad del «ciudadanos y ciudadanas» puede llegar a la predicción meteorológica. Estoy viendo al hombre (y a la mujer) del tiempo anunciar que hoy va a hacer «mucho calor y mucha calor» en las autonomías mediterráneas y en los autonomíos mediterráneos.

(Publicado en ABC)

domingo, 19 de julio de 2009

Ernesto Ladrón de Guevara: 'Desasosiego'

Si alguien nos hubiera advertido de la deriva hacia el absurdo a la que se iba a dirigir la política española probablemente se alumbrarían actitudes muy sorprendentes por parte de muchos de los que abogamos en su día por aquel tránsito constitucional del 78. Nada más adecuado para definir la situación presente que la expresión “nada está tan mal que no pueda empeorar aún más”.

Estoy hecho un lío respecto a la temática para el artículo de hoy, ya que las paradojas y zozobras son tan cuantiosas como desasosegantes. Vayamos por partes:

España necesita urgentemente un estadista. Sólo uno, cuando menos, ya que desde la marcha de Aznar de la presidencia de España, con sus luces y sombras, estamos en la vía directa hacia el precipicio.

El paradigma de la falta de visión de Estado y de filibusterismo político del prototipo ZP es la financiación autonómica. Lo lógico, en cualquier persona responsable, exenta de todo rasgo de frivolidad, con un mínimo de ética política, sería utilizar los fondos del Estado para vertebrarlo y para corregir injusticias, con un modelo que posibilite la cohesión y entendimiento entre todas las regiones de España. Sin embargo Zapatero ha elegido, por pura supervivencia política, importándole un bledo el futuro de España y de los españoles, contentar a un socio caracterizado por la antítesis de la armonización y de la solidaridad entre el conjunto de las tierras de España, conocido por las tendencias disolventes y destructivas. Para garantizarse los apoyos que le permitan seguir detentando un poder que no sirve para mejorar la vida de los ciudadanos, sino para hipotecar su futuro, ZP no ha dudado ni un segundo en crear una grave discriminación interterritorial dando la apariencia de una generosidad basada en prometer un dinero, que no existe en las arcas del Estado, al resto de las autonomías, agrandando aún más el déficit del Estado y creando una deuda estremecedora. Todo para que el Gobierno Catalán siga gastando nuestros dineros en cuestiones que no tienen que ver nada con las necesidades del común de los ciudadanos y cuya finalidad es abundar aún más en las falacias separatistas y la simbología soberanista.

En mi tierra vasca oigo a los líderes del PP lamentarse del incumplimiento a la palabra dada en la versión oral del pacto de legislatura con Patxi López. ¡Qué pipiolos! ¡Cómo si se pudiera confiar en las promesas de esos trileros! Al menos, para no aparecer como bobos, podrían estar callados. Es mejor no dar la imagen de bisoñez callándose, que aparecer como víctimas de una estafa. En política la semiótica de gestos tiene su importancia.

Se lamentan de que los de Patxi López incumplen un acuerdo adoptado en los entresijos del pacto escrito, para la gobernabilidad de las Vascongadas, por el que se iba a desplazar a los nacionalistas del Gobierno foral de Álava. Y dicen que se ha perdido la confianza. ¡Qué palabra: “confianza” nada menos! Como si a estas alturas del proceso político alguien pudiera fiarse de unos señores que se han caracterizado por el parasitismo de las instituciones y el expolio económico. El Partido Popular ha tenido tiempo y experiencias suficientes como para saber que los socialistas tienen como bandera la deslealtad y que hoy están contigo y mañana contra ti, según convenga. Y todo apunta a que han encontrado una nueva racha de viento a la que enganchar el velamen para orientar el barco de sus intereses hacia un destino más lucrativo, tal como se ha reflejado en la oferta de los nacionalistas. Lo ha dicho el Secretario General de los socialistas alaveses Txarly Prieto. Los nacionalistas han echado la red con un sabroso cebo, y los discípulos de Ramón Jáuregui saben bien que eso da buenos frutos para el disfrute del poder político y económico, aunque suponga un desastre aún más pavoroso para la libertad, la igualdad y la supremacía del Estado de Derecho, en proceso de despiece.

Hay cuestiones espeluznantes, como esa encuesta por la que se nos informa de que más de dieciséis mil adolescentes vascos creen que el terrorismo puede estar justificado, y que uno de cada seis jóvenes respalda la kale borroka, dicho de otra manera más correcta: el terrorismo callejero. Se debería analizar en profundidad por qué el modelo D de la enseñanza, que es donde se imparten las asignaturas en euskera, es donde más se manifiestan estas actitudes, con diferencia sobre el modelo A (todo en castellano). A nadie se le oculta la respuesta, ya que es de público conocimiento el síndrome que afecta a las aulas y la concomitancia existente entre la enseñanza en euskera y las posiciones ligadas al radicalismo independentista, y entre éste y el terrorismo. Es una cuestión ya estudiada y que presenta claras correlaciones estadísticas. Por tanto ¿por qué no se aborda esta cuestión con una mínima visión de Estado? Pues simplemente porque no hay estadistas y éste –España- importa un bledo a unos ocupantes del poder cuya única motivación es la exacción de nuestro bolsillo y el hacer acopio de las prebendas disfrutándolas intensamente aprovechando el paso por las instituciones. ¿Alguien piensa, con lesa ingenuidad, que a esta gente le importamos algo los ciudadanos? Si no tienen como centro de su actividad a los que ahora votamos, ¿qué les va a importar quienes están en ciernes de ello, y menos aún nuestros parvulitos?

sábado, 18 de julio de 2009

Arranca la Semana Grande de Santander

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Desde ayer, Santander está en su Semana Grande, la Feria de Santiago. A las ocho de la tarde, se inició con el recientemente tradicionalizado "chupinazo" (costumbre introducida por el anterior alcalde, Gonzalo Piñeiro), la semana de fiestas que dura 10 días (como las semanas fantásticas de El Corte Inglés). ¿por qué esa vulgaridad de obligar a las semanas a tener 7 días? Póngame 10, y cargaditos de fiestas, casetas, música, y cachondeo. Por cierto, en unos días explicaré por qué la Feria es de Santiago, cuando ni es patrono de Santander, ni de Cantabria.



Santander ya está de celebración. Con el chupinazo lanzado ayer desde la Plaza Porticada fue inaugurada la Semana Grande, así como las 61 casetas de la Feria de Día y las atracciones del recinto ferial (se incluye video)


La intermitente lluvia no impidió ayer que los santanderinos tomaran las calles para inaugurar la Semana Grande que, oficialmente comenzó cuando se lanzó el chupinazo desde La Porticada. El alcalde, Íñigo de la Serna, acompañado de toda la Corporación, aseguró que «esta Semana Grande va a ser la más grande de toda la historia de la ciudad» e invitó a todos los presentes a disfrutar de las actividades programadas. Y dicho y hecho porque la plaza estaba hasta la bandera de personas con el pañuelo azul atado al cuello y con muchas ganas de disfrutar. Uno de los momentos más emocionantes de la tarde fue cuando la multitud congregada en La Porticada cantó 'La Fuente de Cacho'.





Media hora antes se inauguró la Feria de Día y por tanto, las 61 casetas que salpican la ciudad, comenzaron a despachar pinchos y consumiciones sin descanso hasta pasada la medianoche.

El espectáculo del pasacalles de las cuatro gigantillas también llamó la atención del público que paseaba desde Numancia a La Porticada y cuando llegaron a la plaza, el alcalde de la ciudad, Íñigo de la Serna, lanzó el chupinazo. Acto seguido comenzó la actuación del Foté Faré, una compañía de percusión y danza integrada por ocho músicos y tres bailarines, que ofreció un sorprendente espectáculo de pirotecnia y malabares con fuego.

En la otra punta de la ciudad, en el aparcamiento del campo del Racing, grandes y pequeños disfrutaban de las atracciones del recinto ferial que se encendió sobre las 21.30 horas. La Semana Grande ha empezado y, como no podía ser de otra forma, lo ha hecho a lo grande.