Frases para ciudadanos:

"Todos hemos nacido iguales, y los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados". (J.F. Kennedy).

"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)
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martes, 19 de enero de 2010

Vital Alsar: 'Hasta los muertos fueron invitados a salir a recibirnos'

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  • Vital Alsar marino y capitán de la expedición «El niño, el mar y la paz»
  • Concluye en Yucatán el proyecto 'El niño, el mar, la paz' con el que el marino cántabro ha llevado un mensaje de paz a lo largo de 14.000 millas y veinte puertos
(El Diario Montañés).- Dice que en la llegada a Progreso, en el Yucatán (México), hace un par de días, había tanta gente que hasta se había invitado a los muertos a que salieran a pasear para recibir al 'Zamná'. Vital Alsar ha puesto en este puerto el punto final a su décima expedición en el mar. 77 años de los que casi 50 los ha pasado surcando retos a bordo de alguna embarcación con mensaje. Este último proyecto, 'El niño, el mar, la paz' a bordó de la 'Zamná', quería trasmitir al mundo una idea de comunicación y paz y, además, tenía para él un significado especial porque su gestación ha durado diez años y varios intentos fallidos. Tras 14.000 millas de navegación y una veintena de puertos que han llevado a Alsar desde México al Mediterráneo, pasando por Nueva York, el viaje ha concluido. Cozumel era en realidad el puerto final, pero la idea se gestó en Yucatán y el marino cántabro quería este último gestó con el origen de su idea.

Un merecido descanso con la familia, conferencias y la preparación de un documental con lo acontecido en este viaje de cinco meses, son los proyectos en tierra del marino y «después Dios dirá». Seguro que hablará en clave viajera.

Lo más duro de este proyecto fue sacar adelante el barco, diez años y tres intentos y a lo largo de todo el periplo Alsar ha tenido la sensación de vivir «esa lucha del mal contra el bien, del yin y el yan». El 'Zamná' consiguió salir adelante, pero en la ruta ha tenido el mar en contra el 85% del tiempo. Este cántabro viajero apela a su férrea voluntad de marino para encontrar una justificación a este hecho: «La mar pule y para que las cosas brillen hay que pulirlas». No obstante, sus años de experiencia no encuentran explicación a algunos hechos, parte de los cuales pondrá en conocimiento de los organismos de oceanografía para ser analizados.

Entre Miami y Nueva York fue un viaje «muy pesado» en contra de todas las previsiones científicas. Hasta Mallorca la expedición fue más sencilla, pero rumbo a Italia de nuevo algunas sorpresas y los vientos alisios que tienen que ser constantes de este a oeste no soplaron como era de esperar. Pero lo que tiene más sorprendido a Vital Alsar es una ola constante que les acompañó las 3.000 millas (5.600 kilómetros) de regreso hasta Puerto Rico. «Una ondulación de noroeste, una 'ola boba' de entre uno y seis metros que jamas desaparecía aun en días de calma chicha. No se si sería un presagio de lo ocurrido en Haití, pero no hacía pensar en nada bueno. Me gustaría saber si aún sigue ahí», narra el marino.

El 'Zamná' , explica Vital Alsar, está muy vinculado a la predicción maya de que el 22 de diciembre de 2012 será el final de una época oscura de la raza humana y que a partir de entonces se iniciará una etapa de paz cuyo arranque durará 15 años y llegará a su máximo esplendor en 2027. Alsar espera que ese 22 de diciembre de 2012 le pille «en cualquier parte de la tierra» y dice desear que esa «advertencia» de los mayas «sea una realidad».


Calor cántabro y propuesta para el premio 'Pax Urbis'

En el puerto de Progreso, entre las numerosas personas que acudieron a recibir al 'Zamná' también hubo representación cántabra con la Fundación Vital Alsar y su presidente Jesús Ceballos a la cabeza, responsables de coordinar la logística del viaje. Alsar dice que sintió el calor de Cantabria en el Caribe y enumeró algunos nombres y algunos apellidos presentes allá.

Además, anunció que el Comité Internacional de Cien Ciudades por la Paz ha incluido a Santander en su proyecto, en que se reconocen las 200 ciudades por la paz, y la propondrá para el premio Pax Urbis, apoyando así mismo su designación como Capital de la Cultura 2016.

jueves, 14 de enero de 2010

Visita de la tripulación del Zamná a la zona arqueológica de Tulum

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La tripulación del Zamná, con nuestro paisano Vital Alsar a la cabeza, visitaron el pasado 12 de enero la zona arqueológica de Tulum. Aunque a su regreso de tierras europeas hicieron una escala frente a su costa, no fue hasta ahora que pudieron acercarse a visitarla por tierra.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Vital Alsar y Cristóbal Colón

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(Publicado en EL DIARIO MONTAÑÉS, Sección de Cartas al Director)


Comiendo un día en el Polvorín con Vital Alsar nos esbozaba una teoría de un historiador, creo que mexicano, sobre el origen de Cristóbal Colón según la cual el Descubridor sería hijo de un príncipe de la Corona de Aragón (cuyo nombre no recuerdo; es lo malo de no apuntar las cosas en el momento) del que había estado enamorada Isabel (a. la Católica) antes de la muerte de aquel y el posterior matrimonio de la reina con Fernando (a. el Católico). La resolución al enigma tendría lugar del día de la apertura del sepulcro y análisis de los restos del amado que reposaban en el monasterio de Poblet. Según esta teoría el Almirante de la Mar Oceana se habría criado en algún lugar de las Islas Baleares bajo la tutela de un ama de cría y eso explicaría el acceso de don Cristóbal a la corte, donde entraba como Pedro por su casa, y sus posteriores exigencias en las Capitulaciones de Santa Fe.

Todo cuadraba con la teoría de don Vital y sólo faltaba la apertura de la susodicha fiambrera para contrastarla con un subsiguiente análisis de ADN de padre e hijo para certificarla. Además, como hay restos de Colón en Sevilla y Santo Domingo, se verificaría cual de las dos tumbas era la auténtica. Vital apostaba por la segunda. Pues bien, esperando como agua de mayo la inhumación de los restos de Poblet recibí un jarro de agua fría cuando Nieves Concostrina relataba en RNE el resultado de dichas pesquisas. Parece ser que en una rebelión, no recuerdo si en el siglo XVIII o XIX) se esparcieron todos los reales restos por el monasterio y los monjes, en su prisa por deshacer el desaguisado los metieron de nuevo en los féretros como Dios les dio en entender; o sea, mal. Que si en uno había dos cráneos, una tibia y un par de juegos de fémures; que si en otro las tibias parecían compradas en rebajas y así hasta el final.

Total que allí no se sabía quién era quién y que nos quedábamos otra vez sin conocer la resolución del enigma. Sic transit gloria Mundi.

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lunes, 26 de octubre de 2009

Vital Alsar atraca en Valencia y continúa su cruzada por la PAZ

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El Zamná será bendecido hoy por el arzobispo Carlos Osoro y partirá luego hacia Barcelona
26.10.09 - C. FERNÁNDEZ VALENCIA


(El Diario Montañés).- Los códices mayas aseguran que el 22 de diciembre de 2012 comenzará una nueva era, un cambio para bien, las guerras cesarán y llegará un periodo de paz. El capitán Vital Alsar y 15 tripulantes más no sólo lo han estudiado, sino que están convencidos de que así será y para transmitir este mensaje al mundo hace unos meses emprendieron un crucero. Ayer el barco atracaba en Valencia impregnando un aura de paz.

«Esto está por encima de la religión, es un sentimiento y sencillo de lograr. Simplemente no hay que esperar que el de enfrente termine la guerra, eres tu el que lo debe hacer y todo concluirá. Es muy fácil», explicaba ayer Vital Alsar, minutos después de atracar en Valencia todo de blanco incluida su barba.

Americanos, mexicanos, canadienses, abogados, ingenieros y un niño de 13 años. De diferentes procedencias, profesiones y edades a esta tripulación les une una única misión: transmitir al mundo el mensaje de la Paz.
«Me llamaron para formar parte del barco y estoy encantado de ser ese niño que representa la inocencia. Estoy convencido de que se llegará a la paz», afirmaba ayer Juan Pablo Tec Chim, el niño que forma parte de esta tripulación embarcada en esta cruzada.

La embarcación atracó a media mañana al puerto de Valencia y, aunque su recibimiento fue escaso, la tripulación llegaba con una desbordante alegría y anunciando un mensaje esperanzador. «Vivimos en una sociedad de grandes riqueza y de tecnología, pero también hay 27 guerras en el mundo y la civilización maya nos asegura que en 2012 acabará el periodo de oscuridad y llegará un nuevo ciclo de luz y paz. Por eso, estamos aquí para anunciar esta buena noticia», explicaba ayer el capitán a todos los asistentes y saludando al teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, Vicente Igual y los miembros del club Rotary.

Tras atracar el barco, dos niños se abrazaron al pequeño Juan Pablo. La inocencia de tres almas se unieron en señal de paz, tal y como los códigos mayas anuncian.

Faltan tres años años para que comience este nuevo ciclo y la tripulación ha iniciado un periplo por todo el mundo en la embarcación Zamná. En Valencia se quedará hasta el martes, pero los que se acercaron ayer hasta el puerto recorrieron la embarcación y disfrutaron de cada uno de los rincones del velero.

15.000 millas

El barco permanecerá en Valencia hasta mañana y posteriormente seguirá su viaje hacia Barcelona, Palma de Mallorca, Ostia (Italia) y El Pireo (Grecia), dentro del viaje de 15.768 millas marina que protagoniza este proyecto.
La nave partió desde Cozumel, México para hacer escala en Miami, y seguidamente en Nueva York, donde participó en los actos en homenaje a las víctimas del 11 de septiembre.

Tras hacer patente su mensaje de paz en la Zona Cero, zarpó hacia Europa, y el pasado 3 de octubre llegó a Santander, primer destino en el viejo continente.

Después llevó su mensaje a San Vicente de la Barquera, Baiona, donde el 12 de octubre fue protagonista de los actos del Día de la Hispanidad, Palos de la Frontera y Cádiz.

Hoy el barco será bendecido por el arzobispo, Carlos Osoro, y en la marina se protagonizará un multitudinario acto por la paz.


NOTICIA RECOGIDA TAMBIÉN EN: Levante-emv, ABC, Grupo Navega.

domingo, 25 de octubre de 2009

Rumbo a un imposible (relato del paso del Zamná por Cádiz)

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El 'Zamná' llegó a Cádiz en su vuelta al mundo por la paz al mando del navegante y aventurero Vital Alsar

25.10.09 - FRANCISCO APAOLAZA - La Voz Digital

Muelle de Cádiz, a bordo del Zamná. Tiene el pelo blanco, las manos fuertes y la piel curtida del viejo pescador de Heminway. Habla con el acento de cien puertos, el tono de voz de un general y el verbo de un caballero distinguido. Y una tortícolis propia de sus 75 años. Vital Alsar (Santander, 1933) es un hombre de empresas difíciles. Ha sido soldado de la Legión Extranjera, náufrago y balsero desde Guayaquil a Australia, ha seguido la ruta de Francisco Orellana, ha construido tres galeones, remado por entre las miasmas Amazonas abajo y partido en dos el Altántico hasta Santander, ha rehecho la hazaña de la Marigalante... No es sólo cuestión de que a unos les dé por la oficina y a otros como él por vivir sobre la espuma de leche de una ola de seis metros... Es que Vital Alsar (Santander, 1933) se ha propuesto desde hace 40 años sembrar la paz en el mundo con sus viajes. El último, a bordo del Zamná, un barco artesanal hecho con 14 maneras tropicales que recaló en el muelle de Cádiz la semana pasada dentro de su misión El niño, el mar, la paz, una travesía que los lleva desde Cozumel (México) hasta El Pireo (Grecia).

Venía de Palos y el jueves zarpó hacia Valencia. En su ruta, más de treinta puertos, diez países con nueve lenguas distintas y el mensaje casi esotérico de un renacer de la paz mediante la unión de la cultura maya y la griega, «dos pueblos maravillosos», pacíficos dentro de lo que cabe.

Con la que está cayendo en los informativos y en las páginas de Internacional de los periódicos, parece descabellado, puede ser, pero no inabarcable. Alsar lo demuestra en una de sus decenas de golosas anécdotas. Corría el año 1965 y se reunía con el editor de National Geographic. Le narró su expedición en balsa con un reto. «Le dije que íbamos a estar quinientos días embarcados sin discutir a bordo, sin una pelea». La respuesta: «Eso es imposible». Según el director de la revista, de cada 200 expediciones que le llegaban, solamente salía adelante una y en esa siempre había peleas a bordo. «Me dijo que en un medio tan austero, en esas condiciones, los hombres se hacen la guerra. Pusimos en el palo una bandera blanca y le demostré que no», narra el navegante. De ahí vino el título de su libro ¿Porqué imposible?, un alegato de las causas perdidas, como la que le trae a Cádiz. «Solamente necesitas una idea y luego debes remar a fondo toda tu vida hasta llegar a puerto. Rema, rema y rema... Lo conseguirás todo. ¡Seguro! La Fe es la barca y la voluntad de los hombres, los remos».

El capitán sabe que su batalla a las guerras está, de momento, descompensada, aunque no se rinde. «Nosotros vamos dejando cosas por ahí. No sé si son muchas o pocas. Si alguno las hace suyas, si llegamos a su conciencia, esto ya es un éxito», explica.

De momento, ya ha logrado algo. «Santander lloró con nuestra llegada», dice. ¿Cómo lo sabe? Alsar sabe que los marinos se hacen psicólogos en alta mar. «Tanto tiempo juntos, sabemos analizar a las personas y después de tantos días nos encontramos en tierra con gente de caras largas y blancas, con caras de angustia. La gente no está contenta, aunque se alegra de vernos».

Dentro de la nave se respira cierta armonía. Según el capitán, a bordo nadie blasfema. «A los mexicanos no les gusta. Y no hay necesidad. ¿Para qué decir una palabra más alta que puede generar problemas, si se puede decir caramba en lugar de carajo? Somos una tripulación unida. Yo cocino todos los días y estos comen como leones. Santiago es psicólogo de niños con problemas y sube el té en los cambios de guardia. Tenemos ingenieros, alpinistas del Everest (a estos les encanta estar subidos en los palos) y gentes de diversos mundos que tienen en común que son muy educados», cuenta a pocos metros del espejo de popa, en el que figura mirando a la estela del barco San Francisco de Asís, «el primer santo ecologista». Es el preferido del capitán y de la tripulación. Con la ayuda de los santos o del talante han evitado la tormenta de convivir 14 hombres y un niño en un barco de 33 metros.

El niño mensajero

El niño no es un grumete, ni un polizón, sino el protagonista de la historia. Juan Tec Chim tiene 13 años. Es de familia indígena, de padre pescador de Cozumel y en la tarde de la entrevista estaría patinando en su pueblo, si no fuera porque se ha embarcado en la aventura de su vida. Ahora juega al otro lado del mundo en la cubierta inferior de un curioso galeón. Su padre lo sigue por tierra, pero él navega con todos los demás, salvo a Nueva York, donde la nave participó en el homenaje a las víctimas del 11-S. No tenía visado. De todo esto, ha sacado más en claro que muchos de los niños de su edad. «¿Qué sé ahora que no sabía antes? Que hay que ser más humilde, que hay que ser solidario, porque, como en el barco, sin la ayuda de los demás, sin todos con todos, no funcionan las cosas». Juan es el verdadero embajador del barco, el que habla en los discursos de El niño, el mar, la paz.

Fuera hay amenaza de lluvia. Grandes bolas oscuras de nube cargadas de aguas pasan por encima de las gruas del muelle de Cádiz, amenazantes tras los cristales de un puente que tiene algo de totora y de cabaña de arbol decorada con motivos mayas. «Es el barco más extraño que he visto en mi vida», dice un curioso en el muelle. En resumen, el Zamná es una mezcla heterogénea entre uno de esos trimaranes modernos de carbono, un galeón del XVIII sin tanta popa, una balsa de polinesia y una nave de Tiro. Es ancho, bajo, con tres palos de maniobra simplificada, tres velas de cuchillo y dos cuadradas, una mayor y una gavia.

En la cubierta recibe la sonrisa de Santiago Villaverde, santanderino de 28 años, psicólogo infantil y marinero de este barco que lleva el nombre de Zamná, «uno de los padres de los mayas». El tripulante explica que la nave es una mezcla heterogénea de «muchas culturas marineras». Tiene la coraza de los fenicios en la proa, las barandas de los griegos, tres cabañas de la tradición balsera americana y los pontones que lo hacen una descomunal canoa de Polinesia. Remata el conjunto un mascarón de proa que es una paloma «agujereada, como la paz hoy». Una nave loca para una misión loca, diez toneladas de madera rumbo a la utopía.