Frases para ciudadanos:

"Todos hemos nacido iguales, y los derechos de cada individuo disminuyen cuando los derechos de uno solo se ven amenazados". (J.F. Kennedy).

"Nada hay más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo". (Victor Hugo)
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lunes, 5 de abril de 2010

Iñaki Ezkerra: 'Contra el cambio'

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(La Razón).- Es obvio, pero en este país las obviedades hay que repetirlas muchas veces porque ya hay quien se encarga de repetir las mentiras con un éxito goebbelsiano. El PNV está luchando desesperadamente contra el cambio vasco y no sabe qué hacer para desacreditarlo.

No lleva bien que Euskadi haya dejado de ser una mala noticia en los telediarios ni llevó bien tampoco ayer celebrar por primera vez su Aberri Eguna sin lehendakari nacionalista. Prueba de esa inadaptación a la realidad es la comparación que ha hecho Urkullu del «pacto de hierro» entre socialistas y populares con el terrorismo de ETA «porque ambos son ruinosos para el País Vasco».

¿Desde cuándo le parece al PNV ruinosa la existencia de ETA? ¿Cuántos informes económicos hizo mientras estaba en el poder sobre el daño que ETA hacía a la economía vasca? ¿No se dedicó más bien a negarlo y a decir que ésta iba viento en popa?

La verdad es que la economía no ha sido la gran preocupación de un partido cuyo fundador escribió: «Fuera pobre Vizcaya y no tuviéramos más que campos y ganados, y así viviríamos patriotas y felices».

No saben qué hacer contra el cambio. Cuando no sale Erkoreka dándole la razón a Mayor Oreja en que hay negociación del Gobierno con ETA, sale Urkullu con esa comparación delirante. Si el PNV trata a los socialistas y a los populares como ha tratado a ETA, el cambio estaría seguro.

lunes, 1 de marzo de 2010

Iñaki Ezkerra: 'La España de Ibarretxe'

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Con la crisis, el Gobierno de Zapatero está usando la lógica ibarretxiana

(Publicado en El Correo) .- Gracias a la terrible inercia de copiarle todos los defectos, las formas y los tics al nacionalismo vasco, el PSOE nacional de Zapatero ha conseguido concederle 'una victoria póstuma' a Ibarretxe adoptando su metodología más genuina para el debate de la crisis. Cada vez que le oigo decir a alguien que «la sociedad española no entendería que el PP no tenga un papel constructivo en la Comisión que ha montado el Gobierno» o que "Rajoy debería pactar con los socialistas para buscar una salida a la grave situación económica", me acuerdo de la inefable Euskadi de Ibarretxe, que murió hoy hace un año exactamente, y de aquel tópico recurrente que a algunos les dictaba la mala o la buena fe cada vez que se producía un atentado terrorista o un nuevo desafío soberanista que reforzaba el discurso de ETA: «Mientras los políticos no se pongan de acuerdo, aquí no hay nada que hacer». Ibarretxe logró algo realmente insólito. Logró que el problema no fuera el terrorismo ni las amenazas de ruptura institucional que nos amargaban la vida y nos tenían permanentemente en vilo. Logró que el único y verdadero problema fuera ése: que los políticos no se ponían de acuerdo. «¿De acuerdo en qué?» -preguntaba uno desasosegado-. ¿De acuerdo en darle la razón política a ETA? ¿De acuerdo en reconocerle el 'derecho humano' a asesinar mientras no se le diera la razón política mayoritariamente? ¿A qué acuerdo se podía llegar con los que le daban a ETA políticamente la razón y eran por lo tanto parte del mismo problema a resolver? ¿No habría garantizado la supervivencia de ETA precisamente un acuerdo semejante?

Con la cuestión de la crisis económica el Gobierno está utilizando la lógica ibarretxiana y lo gracioso es que no le está saliendo del todo mal. Ha conseguido convencer a un buen número de ciudadanos de que el problema no es la crisis ni el paro galopante ni la incapacidad de Zapatero para hacerle frente sino la imposibilidad de llegar a un pacto con el PP. Uno le ve a Pepiño riñéndoles a los miembros del partido de la oposición como si se tratara de una panda de colegiales que no ponen de su parte para sacar buenas notas y se muere de la risa. Son fantásticas las caras y las regañinas curiles de Pepiño: «Así no podemos seguir; ustedes no se esfuerzan, no se esmeran, no muestran una actitud positiva, no arriman el hombro…». ¿Qué hombro se puede arrimar a quien, con sus consignas y prejuicios ideológicos, se ha convertido en parte del propio problema que se pretende solucionar? ¿Qué pacto no supondría una ratificación de la misma política económica que se está rechazando y por lo tanto un suicidio? Hace un año y tal día como hoy le dijimos adiós a la Euskadi de Ibarretxe. ¿Quién iba a decir que toda España le acogería y abrazaría su legado metodológico?